En tres meses se vacunaron contra la hepatitis más de 4.500 personas

En tres meses se vacunaron contra la hepatitis más de 4.500 personas
La Subsecretaría de Salud del municipio implementó la vacuna anti hepatitis B como nuevo requisito para acceder al carnet sanitario. En ese marco, se aplicaron 4.566 dosis entre setiembre y diciembre de 2013. Se busca reducir los riesgos de contraer las patologías más graves asociadas a esa enfermedad.

Desde setiembre, el municipio, a través de la Subsecretaría de Salud que depende de la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia, implementó la vacuna anti Hepatitis B como nuevo requisito para acceder al carnet sanitario.

Luego de tres meses de puesta en marcha de la nueva exigencia sanitaria en Comodoro Rivadavia, el subsecretario de Salud, Carlos Catalá, proyectó que “en un año serán 15.000 las personas que estarían cubiertas, reduciéndose los riesgos de contraer las patologías más graves asociadas a la hepatitis B crónica”.

El funcionario explicó que los menores de 18 años deberían estar todos vacunados porque reciben la primera dosis al nacer. Con la implementación de la vacuna para la obtención del carnet sanitario “se intenta llegar a aquellos que quedaron fuera de esta cobertura”, apuntó.

Desde el área de Salud, en tanto, se realiza un seguimiento del paciente para asegurarse de que cumpla con la colocación de la segunda y tercera dosis. Para ello, los beneficiarios se notifican a través de la emisión de correos electrónicos y mensajes de texto.

La segunda aplicación debe realizarse a los 30 días de colocada la primera vacuna y la tercera dosis será transcurridos los 6 meses. Estas últimas dos pueden solicitarse en la Subsecretaría de Salud, hospitales o en centros de salud barriales.

En cuanto a la efectividad de la vacuna anti hepatitis B, Catalá recordó que hace algún tiempo corría el mito de que la vacuna sólo era efectiva una vez completado el esquema de las tres dosis. En la actualidad, la persona que no se aplica la totalidad de las dosis se encuentra expuesta directamente al virus.

Entonces, “lo importante es que hasta alcanzar la total cobertura las personas son menos susceptibles a desarrollar las formas graves de la enfermedad”, puntualizó el profesional médico.

Catalá sostuvo que cuando la hepatitis B no se cura o se vuelve crónica el paso inevitable es la cirrosis.

En ese caso el paciente queda a la espera de un trasplante y en un tiempo de 20 a 30 años existe la posibilidad de gestarse un cáncer de hígado.

“Con la aplicación de la vacuna apuntamos a que el día de mañana no tengamos que lamentarnos por no haber usado un método prevenible”, concluyó el funcionario.

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