Los corsos del presente año finalizaron en La Quiaca. Tres jornadas se vivieron con mucha alegría y color, donde todo un pueblo salió a las calles para disfrutar sabiendo que son días de jolgorio popular.
Antes del anuncio oficial la expectativa era muy grande porque toda una comunidad esperó ansiosa saber quien resultó ganador. Hubo algarabía al por mayor cuando por fin se supo el resultado, lágrimas de alegría abrazos por doquier y más que nunca se escuchó con mucha intensidad "el carnaval de La Quiaca viene llegando al social", hasta que las gargantas quedaron afónicas.
Los festejos continuaron en la sede de la comparsa por partida doble porque después de cinco años el festejo fue del Club Social. El motivo del disfraz fue de la película animada Río.
Lugareños, residentes en otros puntos de nuestra provincia y turistas de todo el país dijeron presente.
Como lo anunciara El Tribuno de Jujuy, coincidente con el martes de chaya, finalizaron los pasajes de cada comparsa.
Y el poblador dio rienda suelta a un festejo contenido durante todo un año porque el carnaval puneño es un festejo de participación activa, no es como en otros lugares donde solo bailan las comparsas y el resto de la población observa.
El significado no solo es divertirse en esta región, también es comprometerse con la tierra, la creencia de que a través del festejo y darle de comer a la Pachamama es una manera de devolverle lo que nos da durante todo un año.
Las zonas rurales tienen fuertemente arraigada la relación hombre - tierra porque es fundamental para la subsistencia de los poblados.
El pasaje
La comuna armó dos escenarios donde estaban ubicados los jurados para que tengan mejor comodidad y además puedan observar con mayor detenimiento cada agrupación.
Como hace mucho tiempo no ocurría, cada comparsa tuvo hasta trescientos bailarines.
Y una medida acertada fue trasladar el corso hasta avenida Sarmiento, donde el pasaje se desarrolló de norte a sur.
Los asistentes pudieron observar mejor también poder salir en cualquier comparsa.
Desde la Dirección de Cultura su titular Gabriela Arrieguez calificó de exitosos los días en que tuvieron lugar los corsos. "Todo salió como estaba previsto, mucha gente acompañó, especialmente turistas, algunos de ellos participaron como jurados", sostuvo.
En relación a los premios dijo que "se puntuó a cada comparsa durante los tres días. Decidimos dar dinero en efectivo, todas las comparsas quedaron conformes", finalizó.
La ciudad después de todo el trajín volvió a su rutina diaria, solo resta enterrar el carnaval cuando el fin de semana todos se dirijan hasta La Quiaca Vieja, siendo la última actividad que se vive con tristeza y alegría porque el festejo termina. Esta es la particularidad que tiene el carnaval quiaqueño donde siguen vigentes las tradiciones milenarias y que forman parte del patrimonio cultural de la región.
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