Los trabajadores municipales de la mayoría de las ciudades santafesinas decidieron ayer profundizar su plan de lucha por una mejora salarial: pararán el martes, miércoles y jueves próximos.
Pero los intendentes insistieron con la oferta que pusieron sobre la mesa durante el encuentro previo: un incremento del 15 por ciento escalonado (marzo, mayo y julio).
"No nos moveremos del 20 por ciento. Una vez que lo logremos, comenzaremos a discutir acerca de posible escalonamiento del aumento", resumió el secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Antonio Ratner.
No tan distantes. De todos modos, las partes coincidieron a la hora de reconocer la existencia de "contactos permanentes". Aunque rápidamente supeditaron el surgimiento de novedades a la reunión del martes.
El nuevo paro de los municipales, que ayer reanudaron sus actividades luego de una huelga de 48 horas, será sin asistencia a los lugares de trabajo y manteniendo las guardias mínimas.
El propio intendente Miguel Lifschitz, poco antes de la última cita paritaria, había confiado en resolver a la brevedad la diferencia con los trabajadores de la mano de una oferta salarial superadora.
Al respecto, las intendencias y comunas propusieron acercar los plazos para la primera etapa de la suba escalonada: un 5 por ciento en marzo, otro en mayo y el restante en julio (antes se habló de marzo, julio y septiembre).
Pero los municipales terminaron rechazando ese borrador y convocando a un nuevo cese de actividades.

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