La gente exige que tiren abajo el muro levantado a metros de la estación Villa Bosch.
Sigue en pie la polémica relacionada con el paredón levantado en el bosque de eucaliptos cercano a la estación de Villa Bosch. Después de la numerosa marcha y posterior suspensión de la obra, ocurridas la semana pasada, un grupo de vecinos decidió continuar con las movilizaciones hasta que el muro sea demolido y el predio recupere su uso público.
En este sentido, el martes 2 de marzo, con una concurrencia menor y más ruidosa merced a la presencia de una murga – y con mucha policía, que guardó discreta distancia -, el recorrido abarcó José María Bosch, Oro, Illia y El Payador hasta la estación.
Entre los presentes estuvieron, nuevamente, los concejales Fernando Ramos, de Nuevo Tres de Febrero por la Unidad Popular, Patricia Rodríguez, de la Coalición Cívica, y el ex funcionario Horacio Alonso; los dos últimos vecinos de la localidad. También asistieron representantes de otras organizaciones del distrito que luchan por la preservación de los espacios verdes, por ejemplo en Santos Lugares.
Si bien el objetivo de impedir que sean talados los árboles fue logrado, y hoy pueden verse en el lugar contundentes carteles municipales que indican la suspensión de la obra, la gente aún no está satisfecha ni informada correctamente. Por un lado existe el cuestionamiento a la legalidad en la adquisición del predio, en manos del martillero Jorge Di Paolo, quien, es probable, que con una expropiación reciba un importante beneficio económico.
Por el otro, Jennifer de Vecinos Autoconvocados (que tiene una notable adhesión en Facebook) explicó a La Noticia Web, "pedimos que se tire el muro abajo, queremos que vuelva a ser un espacio público, como fue siempre". Asimismo admitió que en parte está de acuerdo con la expropiación impulsada por el municipio, pero aclaró que "no queremos el negociado".
Además, comentó que luego de la numerosa marcha del 23 de febrero hubo una reunión en la Municipalidad con funcionarios de Curto. "Presentamos un petitorio para que sea declarado patrimonio histórico y cultural; ellos hablaron del proyecto oficial y nos pidieron que no realicemos más marchas". Solicitud en la que fracasaron: los martes habrá movilizaciones y los viernes, asambleas.
Vale destacar que Di Paolo presentó una denuncia policial contra los organizadores. Y en otro orden, no hubo vuelta atrás en la división vecinal surgida a partir de las diferencias metodológicas. Aparte no son pocos los que acompañan el proyecto municipal que abarca el casco histórico de la estación y zonas aledañas.
Comentá la nota