Efecto. La convulsión global que provoca la crisis financiera deriva cada semana en nuevas olas de despidos.
Las convulsiones financieras que tuvo la economía mundial y de las cuales aún no se sabe cuándo se repondrá, tiene cada semana un nuevo episodio con anuncios de quiebres, pérdidas de ganancias, absorciones de unas empresas por otras y lo que ya parece inevitable: el despido de miles de trabajadores de sus empleos.
Solo entre el martes y jueves de esta semana, una veintena de empresas con sede en 12 países anunciaron el cese laboral de 100.000 trabajadores. El detalle es que no se trata de cualquier empresa sino de marcas líderes, de primera línea y con subsidiarias en diferentes países. Otro dato interesante es que varios de esos países son las principales economías del mundo: EE.UU, España, Alemania, Japón, Suecia, Australia, Canadá, Brasil,Rusia, México entre otros aunque también hay economías más pequeñas como Costa Rica y Ecuador.
Los sectores más castigados por la baja de ventas son el automotriz, el tecnológico, el siderúrgico, el minero, el productor de neumáticos y telecomunicaciones.
En Canadá, la empresa telefónica Bell ofrece incentivos para que unos 1.500 empleados acepten jubilaciones anticipadas y así reducir costos. Los trabajadores a los que se les ofrecerán los incentivos son aquellos que tienen la oportunidad de retirarse en 2009 y 2010.
En Ecuador la empresa Petroecuador reducirá 1.500 empleos. En Costa Rica, entre julio y noviembre de 2008 un total de seis mil puestos de trabajo fueron eliminados, de los cuales 4.800 eran en el campo de la construcción y 1.200 de la industria, indicó la CCSS a la prensa local.
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