En Trelew, emoción y muchos vecinos

En Trelew, emoción y muchos vecinos
El acto de los excombatientes de Trelew. La ceremonia contó con una gran concurrencia y la emoción de siempre. Los veteranos dijeron que fueron ellos quienes invitaron a la presidente a Madryn y que “lamentamos muchísimo” no haber ido al acto central. “Estamos convencidos de que ella no fue consultada”.

La decepción se reflejó en sus miradas. Excombatientes de Malvinas de Trelew, al conmemorar en la Plaza Centenario los 31 años de la gesta, criticaron la decisión de Ceremonial de Nación de no incluir el testimonio de un veterano de guerra en el acto central de Puerto Madryn con la presencia de la presidente Cristina Kirchner. “Quizás pensaron que no tenemos la altura suficiente para compartir el palco con la presidente de todos los argentinos”, dijeron al fundamentar por qué no irían a la ciudad del Golfo.

Como cada año los veteranos y sus familias ocupan las tres primeras filas de las sillas dispuestas frente al Monumento a los Caídos en el corazón de la plaza. La ceremonia empezó puntual a las 10 y duró algo más de una hora.

Hubo mucho público, mucho más que años anteriores. Estuvieron el secretario de Gobierno Gonzalo Carpintero, el exgobernador Mario Das Neves, los diputados Jerónimo García, Gustavo Muñiz y Raquel Di Perna, el presidente del Centro de ExCombatientes de Trelew Jorge Saldivia, y escuelas como las número 730, Nº762, Nº 775, Nº 78, Nº 85 y Nº 784), además de las colectividades española, italiana y portuguesa.

Se anunció la entrada de la bandera de ceremonias del Centro e inmediatamente Carpintero, Das Neves, Jorge Saldivia, Enrique Varone y José Giménez izaron la bandera y se cantó el Himno.

El padre Carlos realizó una invocación religiosa y tras un minuto de silencio se colocaron ofrendas florales en el Monumento. Por su parte, el concejal José Giménez entregó una placa a su hermano Néstor Rubén por su participación en el conflicto bélico. Y hubo palabras alusivas de alumnos de 6º grado de la escuela Nº 206 María Curie.

El clima acompañó para que más vecinos que otros años participaran de la ceremonia. No fue un día más. Las expectativas con el acto central presidido por Cristina en Madryn habían entusiasmado a los integrantes de los Centros de ExCombatientes tanto de Trelew como de la ciudad del Golfo. La notificación de Ceremonial de que no tendrían un lugar en el palco les bajó la guardia y se le notó a cada veterano en la mirada.

El orador fue el excombatiente Gabriel Salomón. “Queremos dejar aclarada la razón por la que no vamos a asistir al acto: la gente de Ceremonial decidió en forma unilateral que no iba a haber discurso de un excombatiente de la zona, quizás pensando que no tenemos la altura suficiente para compartir el palco con la presidente de todos los argentinos”.

“Nuestro Centro y el de Madryn cursaron sendas invitaciones a la presidente. Estamos convencidos de que ella no fue consultada al respecto y que es el celo de algún funcionario de tercera línea quien lo determinó”, dijo.

Salomón admitió que su desazón se generó porque tenían preparadas para Cristina palabras de respeto y felicitaciones por las gestiones a nivel internacional y el compromiso de “Malvinas en las escuelas”. “Queríamos hablarle con respeto pero algún funcionario de tercera línea de ceremonial de Nación no lo permitió, lo lamentamos muchísimo”, resaltó. “Hubo un exceso de celo de algún funcionario -añadió-. No creo que esté en el ánimo de la señora Presidente discriminarnos ni mucho menos. Hoy es el Día del Veterano de Guerra así que no creo que haya sido eso”.

Salomón concluyó que la invitación para que Cristina haya estado en Madryn fue por parte de ellos. “Es una ciudad icónica. Si bien algunos partimos a Malvinas desde Comodoro, como es mi caso, la mayoría regresamos a Madryn y por eso es que se recuerda el Día del Veterano de Guerra y Caídos de Malvinas. Quisimos que el acto central sea en Madryn, en Chubut”.

“Malvinas es rememorar una tragedia que nunca debió ocurrir”, dijo el secretario Carpintero en su discurso. “Los sentimientos son encontrados cada vez que llega este momento pero también un motor para seguir luchando por lo que nos robaron, lo que nos arrebataron lo que legítimamente nos pertenece. Hoy a 31 años sabemos que aquel derrame de sangre joven debe impulsar cada día más las acciones a través del campo diplomático para que nos devuelvan nuestras islas”. “La Patagonia y la provincia en especial fueron protagonistas esenciales. Los chicos de la guerra fueron al campo de batalla con el sólo objetivo de defender un bastión patriótico alejado de toda connotación política” destacó. “Malvinas debe estar permanentemente en las escuelas, barrios, organizaciones sociales. Olvidarlo es el peor de los pecados, la peor ofensa para quienes dejaron su sangre en esas tierras. Tiene que ser un sentimiento y deben entenderlas nuestras generaciones”, indicó.

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