Trabajo ofreció concesiones a reclamos de los trabajadores y les pidió que no hicieran huelga hasta el 2 de diciembre, cuando la cartera se expediría sobre la inscripción del nuevo gremio. Los delegados anunciaron que discutirán qué hacer en asambleas.
También coincidieron fuentes gremiales y oficiales en poner un pie en el freno ante la dinámica que tomó el conflicto, que se había recalentado con el ataque a los familiares de Segovia y con el paro del martes pasado. "Si hubieran cumplido con la ley, con el trámite de la inscripción que pedimos hace más de un año, todo esto no hubiera pasado. Ahora aparecieron otros actores, se discute el modelo sindical. Venimos de dos paros, así que hay que generar condiciones para que no se arme un quilombo gigantesco; el ministerio dice que no puede llegar al 2 condicionado por otra polémica por el modelo sindical", se sinceró ante este diario una fuente del cuerpo de delegados. De todos modos, acordaron con el ministro de Trabajo volver a reunirse en los próximos diez días.
Los delegados tampoco hicieron público el borrador con un "plan de trabajo" para obtener algunas conquistas históricas y otras más recientes porque sostienen que primero lo tienen que analizar "los compañeros". Estos temas se refieren a la jubilación, la insalubridad en la realización de las tareas, los descansos, la tutela sindical y la representación ante la empresa. Aunque sin darles ninguna pista sobre si finalmente los inscribirá o no como Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), Tomada les habría asegurado que no habrá más demoras con el expediente. Y también existiría un guiño respecto a resolver el irritativo descuento del 1 por ciento que los trabajadores sufrieron para solventar la cuota sindical del gremio al que decidieron dejar de pertenecer, la UTA. "Si llegamos a este acuerdo ellos lo resolverían para que la empresa no nos haga más el descuento", dijo una de las fuentes de los metrodelegados.
"El ministro va a evaluar, y no-sotros también", dijo Segovia, pero insistió en que los pasos a seguir "serán consultados con los compañeros". "Vamos a consultar con todos los compañeros y a partir de ahí vamos a evaluar cómo continuamos; yo no tengo mandato para decir si vamos o no a hacer un paro", aclaró en alusión a la posibilidad de que los trabajadores paralizaran los servicios del subte por 48 horas. Otra fuente gremial consideró que "lo que está en juego ahora es si el cuerpo de delegados suspende el plan de lucha a cambio de nada, porque todas esas propuestas están en potencial, ‘el ministerio estudiaría, analizaría’...".
En el Ministerio de Trabajo destacaron que "Tomada quiere solucionar el problema, también pensando en los pasajeros para garantizar la continuidad del servicio". Anoche, en la puerta de la cartera laboral, Segovia planteó: "La semana que viene veremos si el ministro hace una propuesta seria. A los pasajeros les decimos que nosotros tenemos toda la voluntad de diálogo, que queremos que la ley se cumpla y eso es darnos la inscripción, así que si la población cree en Dios pídanle que se firme esto".


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