"Tratamos que la gente planifique una familia, que pueda elegir la cantidad de hijos que va a tener"

Martín Galmarini es el médico que vino con la Fundación Pro a realizar la charla sobre educación sexual a Villa Diamante el pasado sábado. Entre sus experiencias cuenta haber estado la noche de la tragedia del boliche Cromagnón, ya que en esa época trabajaba en el SAME de capital federal.

Tras su disertación, y antes de retornar a Buenos Aires, en una casa particular de gente allegada a los militantes del Pro local, habló con LA MAÑANA.

¿Qué hiciste concretamente en Villa Diamante?

- Lo que vine a hacer a Bolívar, invitado por Manuel Mosca y por Ricardo Pagola es a colaborar con la Fundación Pro Activa, para acercar información y capacitación a la gente del barrio Villa Diamante, en este caso en particular en cuanto a lo que es planificación familiar, reproducción, etc., y tratamos de establecer un intercambio de información que sirva y que pueda ir acercando este tipo de control y de saber organizar una familia, planificar, y poder contener el hecho de tener hijos en forma indiscriminada sin saberlo, ayudar desde ese punto de vista en este caso en este barrio.

¿Cuál fue la respuesta de la gente?

- Muy buena, no es un tema fácil de explicar para las mujeres todo lo relacionado con la anticoncepción; pero por suerte después de terminada la charla pudimos intercambiar información. Yo vine con mi mujer, que también es médica, y con ella se animaron un poquito más a las preguntas, así que tuvimos muy buen resultado, porque hubo muchas cosas que pensaban que estaban mal, o que pensaban que iban en contra de lo que la Ley dictaba, como el hecho de que la mujer tiene derecho sobre su cuerpo y tiene derecho a pedir protección. Todo esto fue surgiendo y la verdad que fue muy positivo.

Y vivimos en un país donde no hay trabas para la natalidad como puede ocurrir en países asiáticos…

- Sí, uno de los puntos de la planificación familiar, más allá del tema de la anticoncepción y sus métodos, son las políticas de natalidad que se aplican. Igual creo que esos países asiáticos tienen puntos demasiado extremos, está bien, ellos son poblaciones enormes, como China, que hasta hace poco tenía legislado que la segunda hija menor no podía vivir. Son medidas extremas que por suerte en Argentina no tenemos que tomar; pero lamentablemente vemos que las familias extremadamente numerosas con las que viven con peores condiciones económicas y con menores recursos, y esto se debe a falta de información, de capacitación, y justamente es la gente más necesitada la que tiene que controlarse y saber que estos chicos que les llegan no son un castigo ni un regalo divino, sino que ellos pueden controlar cuántos chicos quieren tener, cuántos no, cómo hacerlo, y a los que uno decide traer al mundo tenerlos mínimamente bien.

Legalizar el aborto, el ligamento de trompas, ¿eso puede ayudar?

- El ligamento de trompas está legalizado y es un derecho de la mujer el hecho de poder hacerlo o no, incluso sin la participación del marido, es su cuerpo, y además es reversible. Hay casos específicos en los que se pone en riesgo la salud por problemas a nivel uterino. El aborto es un tema mucho más complejo que merece un debate bastante más amplio.

¿Tienen planificado volver a Bolívar realizar estas charlas en otros barrios?

- Sí, yo trabajo en política, en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y más allá de la política en sí y del partido en sí, el acercamiento con la gente para un político es fundamental, para un médico también, así que en la medida que se pueda, que los tiempos den, se puede volver a hacer y es productivo.

Tuviste una experiencia imborrable la noche de la tragedia de Cromag-nón…

- Sí, yo soy médico de emergencias y uno se prepara para trabajar en ese tipo de eventos, y si bien sabe que hay magnitudes de eventos que son incontrolables, generalmente uno piensa que la situación va a estar bajo control y se va a poder actuar de la mejor manera posible, siempre sabiendo que va a haber damnificados, víctimas, personas que van a morir; pero tratando de salvar a la mayor cantidad de personas posibles.

Lo que pasó esa noche en Cromagnón se fue de control y eso me parece que es lo que más afectó a todos los que estuvimos trabajando, que fue una situación que se tornó incontrolable y eso es muy frustrante para los médicos.

Volviendo a Bolívar, por lo que pudiste captar, ¿notaste que se está trabajando bien en Salud?

- Creo que lo que abunda no mata, nunca se termina de hacer todo por más que se haga mucho. No sé cómo se trabaja en Bolívar, no lo conocía, salvo a través de la diputada Gladys González, que es mi amiga y me cuenta un poco lo que sucede; pero tampoco estaba muy interiorizado.

Cuanto más información se dé y cuanto más se repita la información, por más que a veces suene que uno está diciendo lo mismo todo el tiempo, creo que el mensaje es importante que llegue, y todas las vías y los medios son importantes para que lo recepcione se intrigue de qué es eso, investigar, averiguar y demás.

¿Es más ventajoso trabajar en una comunidad chica en cuanto a salud?

- Seguro, cualquiera que no fue a la charla de Villa Diamante le puede preguntar a un vecino que fue sobre lo que se habló y obtiene rápidamente la información, incluso comunicándose con nosotros o vía Internet; sé que en los barrios carenciados por ahí acceder a ciertas cosas es más complicado; pero creo que todos tenemos la chance de buscar información.

¿Qué imagen te llevás de Bolívar?

- No conocía, la verdad que es un pueblo hermoso, tranquilo, se respira mucho verde, mucho aire, y la gente fue muy acogedora, nos hizo sentir muy bien.

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