Trata de personas: piden 6 años de prisión para los dueños de Le Coq Doré

Trata de personas: piden 6 años de prisión para los dueños de Le Coq Doré
El fiscal General, Jorge Bonvehí pidió que María de los Angeles Muñoz y Claudio Lezcano reciban una condena de 6 años de prisión cada uno. El abogado defensor alegó por la absolución de sus defendidos por entener que las pruebas fueron "forzadas por la fiscalía". La sentencia se conocerá este viernes.
Este jueves continuó el juicio oral y público contra María de los Angeles Muñoz (45) y Claudio Lezcano (47), propietarios del pub Le Coq Doré, acusados del delito de trata de personas en perjuicio de una menor de edad y de otras cinco mujeres.

El juicio se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa que preside José Mario Tripputi y los vocales, Pablo Díaz Lacava y Marcos Aguerrido.

Cuando finalizó la ronda de testimoniales, las partes escucharon los alegatos. El fiscal general Jorge Bonvehí pidió que Muñoz y Lezcano sean condenados a 6 años de prisión cada uno por el delito previsto en el artículo 145 ter del Código Penal: acogimiento de una menor de 18 años con finalidad de explotación sexual agravado mediante abuso una situación de vulnerabilidad social y el aprovechamiento económico de su comercio sexual. En concurso ideal, con el delito de acogimiento de mayores mediante el abuso de una situación de vulnerabilidad social, agravado por cinco víctimas.

El abogado defensor, Carlos Pérez Funes pidió la absolución de Muñoz y Lezcano porque las pruebas "fueron forzadas por la fiscalia". Subsidiariamente pidió también la absolución por el beneficio de la duda "in dubio pro reo". (Artículo 3 del Código Procesal Penal).

Muñoz está con prisión domiciliaria desde el año 2009. Su pareja está en libertad.

Testigos

Este jueves declaró Carlos Alberto Juárez, padre de la menor CEJ que fue rescatada del pub el día del allanamiento, aseguró que la causa fue armada por la Municipalidad de Santa Rosa. Apuntó contra la exsubdirectora de Género, Mónica Molina. “Todo armado por la municipalidad de Santa Rosa, estaba Torroba, armó la causa la señora Molina. Armaron todo contra la piba mía”, aseguró. Hay que aclarar que CEJ es víctima en la causa y no está acusada de nada. Dijo que en su momento realizó una presentación judicial contra la fiscal Marta Odasso por ese tema.

Juárez dijo ante el Tribunal que a su hija “la habían obligado (a cambiar la declaración) como hicieron ahora... ayer ante el riesgo de mentir le dijeron que corría riesgo la tenencia de sus hijos. Las mismas cosas, la fiscal, ayer le dijeron medio parecido. Ayer me comentó mi hija. Ponen a los chicos de por medio para apretarla para que diga esto y aquello”.

En la primera audiencia del juicio, el presidente José Mario Tripputi y el vocal Pablo Díaz Lacava le advirtieron a CEJ que había jurado decir la verdad ante el Tribunal porque en su declaración se estaba contradiciendo con lo que había dicho en la indagatoria. Incluso le afirmaron que podía terminar presa por mentir o callar la verdad.

Juárez, testigo propuesto por la defensa, es un empleado público que es “camionero” y tiene 12 hijos. “Era habitué el cabaré (Le Coq Doré) y fui habitué cuando era pub. Antes había mujeres trabajando haciendo copas, coperas. Cuando era pub, había música y se podía tomar algo.

Dijo que “una vez fui (a Le Coq Doré) y había cinco hijas mías y una vez fueron conmigo al pub”.

Recordó que después del allanamiento al pub, el 1 de noviembre de 2009, la hija le fue a contar lo que había pasado. Según la instrucción de la causa la exmujer de Juárez lo “denunció y pidió para la familia hasta el juicio porque el padre y el señor Chango Muñoz se habrían presentado en el domicilio a presionar a las mujes que vivían”.

“Jamás me informaron de nada. Yo sabía que había un policía que dormía ahí en el patrullero”, dijo Júarez.

- ¿Niega haber presionado a su ex pareja?, le preguntó Triputti.

- Para nada. Anterioremente hubo un incidente con mi ex señora con esta piba porque había peleado con la hermana. Yo voy a la casa le recrimino todo, que vigilara todo. Y me hizo la denuncia por amenaza en el fuero civil. Me hizo la denuncia en la Segunda.

En el inicio de la audiencia, CEJ fue citada nuevamente para declarar. La intención del Tribunal era ver el video que filmó Gendarmería, una semana antes del allanamiento, donde se veía a la menor en el interior del pub. Esto no fue posible porque el formato del cd donde está guardado el video no se pudo reproducir.

Más testigos

También declaró RIA, una empleada pública que estaba en el pub el día del allanamiento. La testigo fue propuesta por la defensa. El abogad Pérez Funes le preguntó si ejercía la prostitución y la mujer lo negó. “Estaba con mi pareja y de pronto entraron y nos dijeron todos al suelo. No se porque nos trataron de esa manera. Había concurrido al lugar a tomar algo con mi pareja”, dijo.

Le preguntaron: “¿usted nunca trabajo en ese lugar?”. “Nunca”, fue su respuesta.

Natalia Zimerman fue testigo del procedimiento junto a su marido, Fernando Fabricio Torres, que declaró ayer. Su testimonio no aportó mucho. “Recuerdo un lugar donde había carteras, había preservativos. Al fondo en el antebaño había cinco o seis carteras, había un baño”, dijo.

Silvia Riquelme (52) fue testigo del allanamiento a la vivienda de la calle Caseros 1745, lugar de residencia de los imputados. Recordó que “había una habitación afuera de la casa. Había un cuaderno con anotaciones”. Cuando la defensa le pidió precisiones sobre el cuaderno Riquelme dijo: "Pasó mucho tiempo y no recuerdo".

El juez Tripputi le leyó parte de la declaración que había hecho ante el Juzgado Federal de que en el cuaderno estaba el detalle de lo que ganaba cada chica, de los preservativos encontrados, la libreta sanitaria.

Después dijo que “había en una cama matrimonial volantes que decían Cabaré Le Coq Doré”

La defensa insistió con el tema del cuaderno y si el día del allanamiento había revisado el contenido del cuaderno. La mujer dijo que ahora no se acordaba de eso. “No recuerdo haber ojeado el cuaderno”, respondió.

También declaró Darío Omar Masuero, testigo del procedimiento en las habitaciones ubicadas a una cuadra del pub Le Coq Doré. Dijo que en el lugar “había un hombre que tenía habitaciones para parejas que alquilaba, hacían lo suyo y se iban”. Recordó que “había una habitación que habían taladrado y se veía la otra pieza”.

Dijo que en la mesa de luz “había preservativos de lo que quieras”. “A las dos de la mañana apareció una pareja le tomaron los datos, la chica tenía un susto bárbaro se comía las uñas”, contó.

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