Policías habían sacado a palazos a los manifestantes de la Plaza Cataluña. Hubo al menos 46 heridos. Dijeron que era para limpiar el lugar y revisar que no hubiera elementos peligrosos. Mañana podrían copar el lugar los hinchas del Barcelona si el club gana la Liga de Campeones.
La excusa para la acción represiva, ordenada por las autoridades del gobierno catalán, fue que debía limpiarse la zona y quitar objetos peligrosos por “seguridad y orden público”. Las acciones policiales comenzaron temprano por la mañana.
El vocero, Frances Homs, había asegurado que los “indignados” podrían volver y continuar con su protesta, pero que debía quedar asegurada la limpieza y retirada de objetos que pudiesen ser utilizados mañana. El Barcelona disputa la final de la Liga de Campeones en el estadio de Wembley (Londres) frente al Manchester.
En general, estos acontecimientos deportivos dan lugar a grandes manifestaciones, sobre todo si los catalanes ganan. También podrían producirse disturbios con grupos alternativos.
Para prevenir problemas la policía retiró botellas y objetos en las zonas como la Plaza de Cataluña. “Esto es un desalojo, no un operativo de limpieza. Hoy nos echas, mañana volveremos”, gritaban los jóvenes cuando fueron rodeados por efectivos antidisturbios.
Ante el ataque, numerosas personas solidarias acudieron a la Plaza, pero la policía la había cercado con vallas y no los dejaron pasar. Los efectivos, enfundados en trajes “marcianos” trataron de abrir paso a camiones de limpieza. Cuando comenzó la agresión policial, había 400 acampados. Mientras muchos se sentaban en el suelo con las manos arriba, un grupo de chicas se enfrentaron a los policías y les reprochaban su actitud.
Fue entonces cuando se produjo la primera carga violenta. Varios de los jóvenes rodaron por el suelo y fueron golpeados en medio de un fuerte griterío. Las chicas no se arredraron y hasta intentaron sacudir algunos tortazos a los “marcianos”, que fue como pegarle con una pluma a un hipopótamo.
Jóvenes españoles protagonizan desde mediados de mayo manifestaciones en varias ciudades del país para expresar su hartazgo ante un futuro sin perspectivas en momentos en que el desempleo de menores de 25 años ronda el 45%.
La principal y original protesta de los “indignados” comenzó en Madrid, en la concurrida Puerta del Sol, donde aún continúan los manifestantes acampando desde hace casi 15 días.
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