Tras violencia patoteril, piden garantizar la paz social

Tras violencia patoteril, piden garantizar la paz social
Asambleístas que se oponen a la instalación de Monsanto denunciaron que un grupo de afiliados a la Uocra atacaron su campamento e hirieron a 20 personas. El gremio y la multinacional responsabilizan a los ambientalistas por lo ocurrido. El Gobierno provincial mantiene el silencio, mientras legisladores opositores exigen una actuación contundente de la Fiscalía General.

Los legisladores Liliana Olivero (Frente de Izquierda y Los Trabajadores), Santiago Clavijo y Liliana Montero (Frente Cívico), junto a asambleístas que acampan frente al predio de Monsanto y fueron golpeados ayer en una feroz agresión patoteril en la localidad de Malvinas Argentinas, solicitaron ayer a la Fiscalía General un mayor compromiso en garantizar la paz social en Malvinas Argentinas.

Los legisladores, que contaron además con el apoyo del área de Derechos Humanos de Extensión Universitaria de la UNC, se reunieron con el fiscal José Gómez Demmel, en función de que la fiscal general, María Marta Cáceres de Bolatti, no se encuentra en la Provincia.

Liliana Olivero precisó a LA MAÑANA “le comunicamos al fiscal que lo haremos responsable de lo que pueda suceder mañana (por hoy) en el acampe, si no se hacen presentes en el lugar y ponen más empeño en garantizar los derechos constitucionales de los asambleístas, porque no es suficiente la actuación policial y judicial que están teniendo”, señaló Olivero.

El pedido de mayor compromiso por parte de la Justicia solicitada ayer por los legisladores contrastó con el silencio que mantuvo ayer el Gobierno Provincial, ya que ni el gobernador ni sus funcionarios se expresaron respecto al violento hecho de agresión y enfrentamiento que se vivió ayer en Malvinas Argentinas.

Cabe recordar que ambientalistas que acampan frente al predio donde se construye la planta de Monsanto en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas, denunciaron ayer agresiones por parte de afiliados a la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) y aseguraron que el ataque derivó en un total de 20 personas heridas.

Una de las integrantes de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, Esther Quispe, que desde el 17 de setiembre resiste con un acampe a la instalación de la multinacional Monsanto frente al predio donde se construirá una planta acondicionadora de granos, relató a LA MAÑANA: «Unos 60 tipos que llegaron en varios camiones, atacaron a pedradas y palos a jóvenes, mujeres y hombres, y provocaron incendios. Unas 20 personas resultaron heridas».

Al mismo tiempo, lamentó “la inacción policial de unos diez agentes que permanecían en el lugar mientras nos golpeaban. Nos sacaron las carpas, había gente sangrando”, dijo.

En tanto, aseguró que de la agresión participó “gente pagada por los dirigentes de la Uocra” y contó que ellos (por los ambientalistas) no dañaron los vehículos de los empleados: “No hemos quemado los vehículos de los trabajadores. Jamás los hemos tocado. El único vehículo roto es de un compañero”. Sin embargo, Quispe indicó que fue el gremio de la Uocra quien se encargó de quemarles sus pertenencias.

En tanto, Sofía Gatica, integrante de las Madres de Barrio Ituzaingó Anexo y referente en la lucha contra la instalación de la multinacional, debió ser hospitalizada y permanecía ayer en el Hospital de Urgencias de Córdoba. Sol Possentini, otra de las asambleístas, detalló que Gatica “se cayó al suelo, se goleó la cabeza y quedó desmayada durante varios minutos. Cuando logró recuperar el conocimiento nos pudo decir que no lograba mover la cabeza”.

Por su parte, Ariel Gutiérrez, delegado de la Uocra en Monsanto, negó los hechos denunciados y dijo que «somos trabajadores y queremos que nos garanticen la fuente laboral». Afirmó también que los disturbios comenzaron cuando dos cuadrillas «intentaban ingresar al predio para desarrollar sus tareas» en horas de la mañana.

La Uocra había criticado la presencia de los ambientalistas, que al bloquear el ingreso «impiden la continuidad de las obras» y «ponen en riesgo la fuente de trabajo».

En el caso tomó intervención el fiscal Víctor Chiappero (ver aparte).

En tanto, ayer miles de manifestantes pertenecientes a agrupaciones sociales y política, se movilizaron en Córdoba.

Comunicado de Monsanto y Uocra

Ante los hechos acontecidos, la Uocra difundió un comunicado firmado por el secretario general José Néstor Chavarría, en el que desmiente que se haya enviado un colectivo desde ese sindicato al acampe frente al predio de Monsanto. “Solicitamos que si existió algún colectivo que trasladaba ‘barras bravas’, cosa que desconocemos dado que no tenemos ningún conocimiento al respecto... que aquellos que lo hayan visto hagan la denuncia correspondiente indicando número de patente y demás datos identificatorios de dicho colectivo”. Al mismo tiempo, solicitó la intervención de la Justicia.

“Esto es una pelea de trabajadores que van a ganarse el pan para su familia. Si la obra va a continuar, pedimos garantías para que nuestros compañeros puedan trabajar en condiciones seguras”, señala el comunicado.

En tanto, Monsanto difundió su propio comunicado en el repudia “la violencia generada por un grupo de activistas cuando un grupo de trabajadores intentaban ingresar a nuestra planta a realizar tareas de mantenimiento”.

“Nos solidarizamos con nuestros empleados que han sufrido daños en sus vehículos al ser apedreados por un violento grupo de activistas”, al tiempo que señalaron que dichas manifestaciones “se vienen generando a diario por un grupo de activistas que impiden que se pueda continuar normalmente con la construcción de la planta a pesar de contar con las aprobaciones y fallos judiciales que avalan nuestro derecho a construir”.

Asimismo, señalaron que continúan “abiertos al diálogo”.

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