Tras ser robado, espera armado en su negocio el aniversario de los saqueos

Tras ser robado, espera armado en su negocio el aniversario de los saqueos

Rubén López tras quedar en la ruina al ser asaltado su comercio, comenzó una lenta reconstrucción de su vida y sus finanzas. Elogió la solidaridad de mucha “gente buena” que lo ayudó.

 

Los violentos saqueos de diciembre de 2013 arrasaron con su comercio y le llevó más de ocho meses poder reabrir su local, por lo que ahora el ferretero cordobés Rubén López se armó para defenderse ante eventuales incidentes, aunque espera un fin de año en paz.

«La mercadería que tengo, la debo toda», revela este comerciante de la Capital cordobesa, una ciudad que fue epicentro de una incontenible ola de violencia social los días 3 y 4 de diciembre del año pasado.

Los saqueos se dieron en el marco de una rebelión de los efectivos de la Policía provincial que liberó las calles, mientras el gobernador José Manuel de la Sota se encontraba en Panamá y Córdoba era administrada por la vicegobernadora Alicia Pregno.

El 14 de noviembre de ese año había iniciado una «fase preparatoria» a través de mensajes por celulares, generando un estado deliberativo en toda la Policía, poniéndose en marcha el plan cuatro días después con la aparición de esposas frente a la Jefatura de Policía. 

Todo continuó los días siguientes, hasta que el lunes 2 de diciembre irrumpieron en la Guardia de Infantería, sin permitir el ingreso o egreso de vehículos, comenzando la huelga sin obtener reacción alguna del Gobierno provincial. 

En la madrugada del 3 de diciembre un centenar de policías se acuarteló en el comando CAP en barrio Cerveceros de la Capital de la provincia mediterránea y a ellos se sumaron esposas de policías que impedían la salida de los patrulleros.

El conflicto se fue agudizando con el paso de las horas y cerca del mediodía ya eran más de dos mil los efectivos acuartelados: la demanda principal era un salario básico de 13.000 pesos y otros reconocimientos históricos.

Con las calles liberadas, cientos de delincuentes -entre los que había menores de edad- arremetieron contra comercios de diversos rubros a los que asaltaron saqueando sus góndolas, cajas registradoras y todo lo que se encontraba a su paso.

Rubén López era propietario de una ferretería que fue saqueada e incendiada durante la ola de violencia de aquellos 3 y 4 de diciembre de 2013 y ahora, tras volver a trabar con mucho esfuerzo, contó a Cadena 3 que ante los rumores de posibles incidentes, decidió armarse junto a vecinos.

Un joven de 20 años murió en la madrugada del 4 de diciembre en el Hospital San Roque, tras recibir el impacto de una bala en el tórax en medio de los disturbios que también dejaron más de 60 heridos.

«Lo que pasa es que el año pasado nos agarró a todos desprevenidos, fue algo como muy de golpe. Ahora tenemos la experiencia y ya quedamos con los vecinos que ante el menor ruido, vamos a actuar de cualquier forma: palos y piedra, con lo que sea. No vamos a permitir que pase eso de nuevo», indicó.

López aseguró que le costó ocho meses reabrir su local, del que perdió absolutamente todo, y destacó el apoyo de los vecinos, proveedores, amigos y su familia.

«No estoy recuperado comercialmente. La idea era abrir el local. La mercadería que tengo la debo toda. Mis proveedores me prestaron hasta plata. Hasta nivelar mi situación, creo que me va a llevar dos años», sostuvo. Y agregó: «No toda la gente es mala. Es increíble la cantidad de gente, clientes, personas que ni conozco, nos traigan ropa y comida. Un montón de gente anónima y los vecinos». (NA)

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