Tras una reunión caliente con Guzmán, suspenden espectáculos en la Galíndez

Tras una reunión caliente con Guzmán, suspenden espectáculos en la Galíndez
Dijeron que sufren problemas psicológicos por los ruidos. Un vecino filmó el ingreso a un boliche: entraron 375 personas.
La polémica originada en torno a la realización de espectáculos en los boliches instalados en la avenida Gobernador Galíndez, tuvo un nuevo pico de tensión durante la tarde de ayer, cuando un grupo de aproximadamente 10 vecinos que fueron en representación de las familias de la zona, se cruzaron en duros términos con funcionarios de la Municipalidad de la Capital, a quienes les reclamaron el cumplimiento de las ordenanzas que establecen límites a los ruidos que pueden propalar los locales nocturnos. Y finalmente, lograron reunirse con el intendente, Ricardo Guzmán, a quien lograron arrancarle la promesa de que durante el transcurso de esta semana firmaría un decreto en el que ratificaría la vigencia de las ordenanzas referidas a los límites impuestos a los boliches, y que los recibirá de nuevo, el lunes próximo para analizar la marcha de la situación.

La reunión se concretó ayer en el nuevo edificio del Ejecutivo Municipal, tres días después de que el secretario de Gobierno, Juan Carlos Cerezo, llegara a un acuerdo con los propietarios de los locales y sus empleados para permitir los espectáculos, tras mantener durante dos semanas la prohibición.

Este diario dialogó con los vecinos al término de la reunión, y se manifestaron conformes con la respuesta de Guzmán, a quien le presentaron pruebas que sostienen su reclamo. Entre ellas, un vecino filmó el sábado último todo el ingreso de público en uno de los boliches, y señaló que entraron 375 personas, muchas más de las permitidas para la capacidad de ese local.

El jefe comunal también se comprometió a realizar nuevos estudios en los niveles de ruido. Uno de los vecinos aseguró que "vivo a 50 metros del boliche, y todo se escucha como si estuviera dentro de mi casa".

Paralelamente, el director de Inspección General, Darío Melar, confirmó que realizaron durante el último fin de semana controles en los locales de la avenida, y que los bares con espectáculos cerraron a las 4 como establece la ordenanza, mientras que el boliche, lo hizo a las 6. Y reiteró que continuará con las tareas de control de manera rutinaria y habitual a fin de evitar situaciones como patotas, peleas, jóvenes alcoholizados, ruido constante y suciedad.

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