Pablo Moyano ratificó el rechazo de su padre a negociar un límite para los aumentos. La UIA sigue gestionando un encuentro con el camionero para definir un horizonte salarial
Mientras la cúpula de la Unión Industrial (UIA) se entusiasma con la idea de avanzar en un acuerdo con la CGT para tratar de limitar los aumentos salariales del próximo año, el moyanismo volvió a ratificar su rechazo tajante a esa posibilidad, al advertir que se trata de un propuesta que atentaría contra el esquema de paritarias, que los gremios han defendido a rajatablas durante los últimos años. Esta vez el encargado de salir al cruce de las pretensiones de los sectores empresarios que creen contar con un guiño de la Casa Rosada fue Pablo Moyano, quien repitió los mismos argumentos con los que su padre, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, explicitó el viernes pasado su negativa a cualquier intento de fijar un tope salarial para 2012.
Envalentonado por el resultado de las elecciones internas en el sindicato de Camioneros, que el lunes determinaron la sexta reelección consecutiva de su padre desde que asumió la conducción del gremio en 1987, Pablo Moyano sostuvo que hablar anticipadamente de un tope no tiene nada que ver con la realidad y, consideró que un escenario de esas características no tendrían sentido las paritarias. Moyano hijo también reforzó la línea de discurso más confrontativa apuntalada por el líder cegetista en los últimos días y advirtió que Camioneros y otros gremios antes de fin de año saldrán a reclamar urgentemente la eliminación o que se aumente el denominado mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias.
La reacción del hijo mayor del titular de la CGT contra un posible limite a las subas salariales de 2012 se produjo un día después de que importantes referentes de la conducción de la UIA anticiparon a El Cronista que ya gestionan un encuentro con Moyano para comenzar a evaluar esa alternativa. Según dijeron desde la entidad fabril, el propio titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, se reunirá con el jefe de la CGT apenas retome sus actividades en el país tras su gira por Armenia.
Desde el moyanismo admitieron los contactos con el líder industrial, pero avisaron que esperan una convocatoria formal y conocer detalles sobre la agenda de temas de negociación.
En medio de los aprestos para ese eventual encuentro, el Congreso difundió los detalles del proyecto de Presupuesto de 2012, que entre sus aspectos centrales prevé un incremento salarial de 17,7% para los empleados estatales el próximo año. El parámetro coincide con las versiones que sostienen que el Gobierno intentaría consensuar con empresarios y sindicalistas un tope de 18% para los aumentos que se negocien en las paritarias, en un intento por descomprimir expectativas inflacionarias.
Por otra parte, en sus declaraciones, Pablo Moyano admitió que dentro del Gobierno hay sectores a los que, según dijo, no les gusta el estilo de su padre, pero rechazó que por esa razón existan choques con la gestión que lleva adelante la presidenta Cristina Fernández.
Además, que la fuerte adhesión que recibió Hugo Moyano en los comicios internos de Camioneros es un apoyo importante que va a influir en la reelección (en la CGT), si es que quiere, apuntó.




Comentá la nota