Tras un año de recursos y rebeldía, el falso gestor del IPRODHA irá a juicio por estafas

Tras un año de recursos y rebeldía, el falso gestor del IPRODHA irá a juicio por estafas

Durante el 2025, Omar González (35) evitó notificarse del requerimiento de juzgamiento firmado por el juez de Instrucción 6, Ricardo Balor y el fiscal René Casals. Deberá responder por prometer trámites de viviendas y quedarse con ahorros de al menos nueve denunciantes.

En junio de este año se cumplirán siete años del escándalo desatado por las denuncias que apuntaban a un falso gestor de IPRODHA que ofrecía y prometía viviendas en el paraje Itaembé Guazú a cambio de dinero, estafas que habría cometido con ardides varios, uno de ellos, simulando entregas de llaves y títulos.

El encartado Omar González evitó durante todo el año pasado la notificación de la elevación a juicio oral de las nueve acusaciones por el delito de “estafas”, previsto con prisión de hasta seis años por el Código Penal Argentino (artículo 172).

El requerimiento de juicio oral fue firmado en noviembre de 2024 por el fiscal de Instrucción 6, René Germán Casals. El acusado recurrió la decisión fiscal y luego la elevación ya decidida por el juez Ricardo Walter Balor.

Cuando los pasos legales se agotaron debió ordenarse su detención por “rebeldía”, a responder y presentarse ante el Juzgado de Instrucción 6 (calle Buenos Aires casi Roque Pérez) para notificarse de la elevación a juicio oral.

Durante los últimos días, ya detenido, la notificación se cumplió y el expediente pasó al Juzgado Correccional y de Menores 1 de la Primera Circunscripción Judicial, para que la jueza Marcela Leiva incorpore a su agenda de debates el resonado caso.

Nueve acusaciones

Las primeras denuncias por estafas contra el falso gestor trascendieron el 16 de junio de 2019, luego de que González no concurriera a ninguna de las reuniones que habría prometido a sus “clientes” para entregarles las llaves y pudieran ir a ver sus futuros hogares en el complejo habitacional de la zona oeste de Posadas.

De todas las denuncias que se radicaron, formalmente nueve casos son los que fueron requeridos para ser elevados a debate oral. De acuerdo a las primeras denuncias, las andanzas del sospechoso se habrían iniciado en 2017, aprovechándose de las necesidades de techo propio de los vecinos. No se pudo confirmar con claridad absoluta, pero fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN estimaron que fueron alrededor de 180 víctimas, correspondientes al mismo “cerebro” las maniobras.

Para junio de 2019, se calculó en tres millones de pesos (66 mil dólares por entonces) lo que el gestor embolsó.

Las víctimas exhibieron ante los investigadores policiales y la Justicia fotografías y videos del hombre que les aseguraba ser un influyente gestor y a quien le entregaban distintas sumas de dinero.

El “cuento del dúplex”

Vale recordar a uno de los denunciantes: “Siempre se le entregó el dinero en efectivo y no nos daba comprobantes. Envió fotos del interior de las casas y nos decía que su oficina estaba al lado de la del presidente del IPRODHA. Les entregamos fotocopias de DNI y partidas de nacimiento. Él nos mostró hojas de construcción de las viviendas, las llaves e incluso a gran parte le hizo entrega del número de llaves”.

“Eran los supuestos dúplex de Itaembé Guazú. A la gente del interior les daba una cuenta de Western Union para que giraran el dinero. Hay casos en que llevó a sus víctimas y les mostró la vivienda”.

“Nos llegó a citar a tres grupos de aproximadamente 60 personas en distintos puntos de Posadas. Nunca se presentó”.

La luz también

Hasta para la conexión de luz de las viviendas que habría ofrecido en 2019 solicitó 1.500 pesos a cada presunto beneficiario. Este trámite lo hacía porque también se presentaba como influyente en EMSA. Alrededor de 50 mil pesos actualizados percibía como parte de otro de los “servicios” antes de entregar la casa.

“Estafas”

De acuerdo al Código Penal Argentino, la imputación para el “falso gestor” está comprendida por el artículo 172: “Será reprimido con prisión de un mes a seis años, el que defraudare a otro con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño”.

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