Según trascendió las últimas horas, las idas y vueltas, y probablemente también los desencuentros partidarios del dirigente de riñón radical dentro del Pro, Claudio Pérez Irigoyen, lo han ido encaminando hacia el sector que se referencia en el ninguneado aspirante a la gobernación, Gustavo Posse.
Hace unas semanas atrás, el precandidato a intendente de la ciudad de La Plata mantuvo un encuentro con varios dirigentes del possismo local. De la reunión participaron la hija del intendente de San Isidro, la blonda Macarena Posse, y su novio Valentín Fileni, quien se desempeña como referente de la Juventud de Espacio Abierto.
Este fue el primer paso que dio Pérez Irigoyen en la búsqueda de un acercamiento con el possismo. Posteriormente, compartió junto a los referentes del espacio una caminata por la avenida 32, difundiendo la titubeante propuesta de “Posse gobernador”.
Según confió uno de los involucrados a REALPOLITIK, los possistas ya tienen cerrado “de palabra” un acuerdo con Pérez Irigoyen. Los motivos de la decisión están vinculados al enojo del médico por no haber sido invitado durante la visita de María Eugenia Vidal a la ciudad de La Plata (de hecho, es el único dirigente local del Pro al que le avisaron). A ello se sumarían los constantes desaires del macrismo platense y la afinidad que encontró en este grupo de militancia de origen radical.
Ahora, todo pareciera indicar que la interna del macrismo platense podría sumar un nuevo contendiente, que amenaza con restarle votos al otro postulante de origen radical, Sergio Panella. Esto dependerá, claro está, de si Posse finalmente acompaña las listas del Pro o, tal y como trascendió, participa por afuera con una boleta propia.
Por último, según adelantaron, vale destacar que poco después de que Posse oficialice su candidatura a gobernador-, Pérez Irigoyen comenzará a caminar oficialmente con las banderas del possismo.




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