Transcurrieron ocho años, pero un día se produjo el milagro y “afortunadamente” dejó de formar parte de la lista de espera del Incucai.
Ayer Carina Díaz, de 39 años, del barrio La Católica de esta ciudad, recibió un implante de córnea en el hospital Oftalmológico Enrique Demaría, tejido que fue ablacionado días atrás merced al gesto altruista de una familia que decidió donar los órganos de un joven que falleció por muerte violenta.
La Dra. Mariana Palavecino fue quien realizó la cirugía junto con un grupo de profesionales, y la paciente permanecerá internada a la espera de su evolución. Carina tiene 7 hijos y un nieto, y perdió la vista a los 14 años “cuando jugaba en la cama y con el respaldo se golpeó en el ojo”. Ella es ama de casa y sostuvo que la operación cambiará su vida, permitiéndole superar limitaciones a las que estaba obligada.
Mañana a las 8, se realizará un nuevo implante en el hospital. Esta vez el beneficiario será un hombre de 66 años del interior de la provincia, indicaron a Nuevo Diario.
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