Tras la derrota en las PASO, Closs le hizo propaganda a Cristina en Oberá

Tras la derrota en las PASO, Closs le hizo propaganda a Cristina en Oberá
El Gobernador tomó nota de la hecatombe electoral que significó para el Frente Renovador de la Concordia (simulada) perder los comicios del último 11 de agosto en las dos principales ciudades de Misiones: Posadas (fueron terceros) y Oberá (segundos). Para apuntalar Oberá anduvo inaugurando partes de obras en construcción y repartiendo subsidios estatales.
La agenda de éste martes 3 de septiembre en Oberá lo llevó a “inaugurar” la sala de Guardia del futuro segundo hospital público de la ciudad. El avance de la construcción de la obra es muy modesto pero se apresuró a presentar la sala de guardia que, según denuncian los propios trabajadores del Samic local, “adentro no tiene nada para que pueda funcionar”. Luego habilitó oficialmente la avenida Pincen, una arteria adyacente al hospital que une la ruta provincial 103 con la nacional 14.

Acompañado por el Vicegobernador Hugo Passalacqua (futuro candidato) empezó con el reparto de dinero de los misioneros. Arrancó en la sede del OTC (Oberá Tenis Club) en la calle San Luis, dónde entregó un subsidio de 270 mil pesos a favor de apoyar a la entidad en lo que será su sexta temporada consecutiva en el TNA (Torneo Nacional de Ascenso), la segunda categoría del competitivo básquet argentino. Anunció que ese dinero fue la primera entrega de un total de dos millones de pesos que se le dará al club.

De allí fue a la calle Ucrania, enfrente del Parque de las Naciones, dónde se encuentra la sede de la Federación de Colectividades. Federación es la organizadora de la Fiesta Nacional del Inmigrante, cuya trigésimo cuarta edición arranca este jueves. El aporte estatal a la organización de la fiesta fue de 300 mil pesos.

En ese mismo lugar Closs dijo que la semana que viene, muy probablemente, la Presidente Cristina Kirchner vuelva a Misiones.

Para finalizar entregó otros 300 mil pesos a la CELO (Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá) a favor de financiar la construcción de la toma de agua desde el arroyo Bonito, hasta la planta potabilizadora de la entidad. El mismo Estado que a través del EPRAC (el ente regulador del agua) debió controlar a la CELO para que no llegue al pasivo rojo carmesí de 75 millones de pesos que tiene hoy, sigue financiando obras que nadie controla.

Pasó Closs por Oberá, una de las dos ciudades electoralmente “rebeldes”. Rodeado de obsecuentes que fueron a manguearlo, inaugurando parcialidades que alguna vez serán totalidades, subsidiando el gasto que sin control se hizo déficit y entusiasmado con la probable llegada de Cristina, la principal impulsora de la construcción de represas hidroeléctricas en Misiones.

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