Semanas atrás expuso en EL POPULAR Medios una dura situación de violencia doméstica. Eso le permitió acceder a medidas preventivas. Pretende que su ejemplo les sirva a otras mujeres que padecen lo mismo. Se refirió al Caso Tamara.
Días atrás su caso había conmovido la ciudad y la opinión pública. Su relato no sólo daba cuenta de una continua violencia doméstica, al punto de reconocer haberse resignado y pensar "aguantatelá... que te cague a palo, ya en algún momento se cansará y se irá", sino también el arrebato de una de sus hijos, que nació producto de esa relación. La desesperación la hizo decir basta y decidir que toda la ciudad se entere de lo que sucedía. Ese acto, espontáneo y surgido tanto de la incertidumbre como de la bronca, le permitió que hoy sea beneficiaria de distintas medidas preventivas. Igual, añadió que ya nada la hace sentir tranquila totalmente.
Inclusive, después de dar la nota a este Diario tuvo que afrontar una nueva situación de violencia que tuvo todos los ribetes. A la mañana siguiente pidió un remís para hacer un recorrido que tendría su inicio en el barrio Facundo Quiroga, más precisamente en el domicilio donde una joven le cuida la hija mientras trabaja. La sorpresa fue que al llegar su ex pareja estaba parada en la puerta. "Cuando íbamos llegando nos pasa en el auto y mi nena dice ?mirá, papá?, pero pensé que nomás andaba por ahí", inició el relato.
"Cuando vamos a parar en la casa estaba parado afuera. Entonces le digo al remisero que no pare, que siga. Entonces tomamos para un lado y vemos que él sale para el otro. Ahí le digo que pegue la vuelta y cuando llegamos estaba de nuevo, entonces le dije ?vamos para la Comisaría de la Mujer?. Tomamos por avenida Avellaneda y yo mientras tanto llamaba a la policía y les decía que me estaba siguiendo".
La inesperada situación aún se encontraba lejos de terminar. "A dos cuadras de las vías se nos pone a la par y comienza a insultar al remisero. Le dice que pare, que le va a romper el auto, de todo. Nosotros de atrás le gritábamos que no pare. Ahí los dos tomamos por Pringles y seguía al lado insultándonos, yo también seguía llamando a la Policía, que me iba preguntando por donde veníamos. Pero a una cuadra del Reloj Cucú (la rotonda del cruce con avenida Pueyrredón), el remisero paró. Mi ex pareja se bajó y se metió por la ventana del remisero y le dijo de todo. Que lo iba a matar, que por qué se metía, que tendría que haber parado. El pobre remisero le decía ?¿yo que tengo que ver? No hice nada?, pobre hombre estaba ?laburando?. En eso abre la puerta de atrás del lado del acompañante, donde estaba la niñera con mi beba a upa. Pasa por encima de ella y de mi nena, se mete y comienza a forcejearme el bolso, quería sacarme la llave de la casa, porque quería meterse para sacarme todas las cosas. Forcejeó pero no me lo alcanza a sacar, pero sí me saca el teléfono celular que tenía en la mano. Y como ve que el móvil de la policía venía llegando, se subió al auto y se fue", narró.
"Nunca me habían ayudado así"
Finalizada esa violenta y angustiante situación decidió nuevamente ir a la Comisaría de la Mujer para sumarle una nueva denuncia a su expediente. Sin embargo, el recorrido que haría aquella mañana resultaría tan provechoso como inesperado. "Después que me toman la denuncia me voy al negocio donde trabajo y avisarle al dueño todo lo que pasó. Pero él la verdad re piola, me dijo que no me preocupara, que tomara lo que necesitara y que hiciera lo que tenía que hacer".
El primer destino fue el Juzgado. "Ahí sentí que me miraban como diciendo "es ésa, es ésa" y me atendió una mujer que me había atendido hacía tres años atrás, cuando había tenido los mismos problemas. Pero ya habían visto todo por Internet (por la página de EL POPULAR, www.elpopular.com.ar) y me dice ?vos no te preocupes que de acá te vas con la prohibición de acercamiento y con la custodia?. Ahí llamaron a otro muchacho y me dice que teníamos que esperar que vengan de la Comisaría de la Mujer a traer la denuncia. Estuvimos un rato esperando y cuando llegó este muchacho me hizo la custodia fija. Luego me dijo ?andate al Juzgado de la Familia que te van a hacer la prohibición de acercamiento? ", relató.
Inclusive, ese mismo funcionario le dio su teléfono particular para que le avisara si la policía no se presentaba en su domicilio, que él se lo iba a resolver. "Nunca me habían ayudado así antes", subrayó. En el Juzgado le dijeron que se quedara tranquila que también ya estaban anoticiados de todo, que en las próximas horas ya iba a salir la orden y le dijeron que se vaya a su casa.
"A eso de la seis de la tarde tocan el timbre y era el policía que mandaron de Azul, porque un lugar que había de acá de policías que hacían las custodias se disolvió ya que los mandaron a que trabajen en las calles, porque dijeron que no había policías para eso", explicó, a la par que detalló que le habían indicado que en nuestra ciudad sólo quedan dos efectivos para esa función. Por tres días estuvo con una custodia permanente en su casa y ya por estas horas posee una dinámica, es decir la inclusión de su domicilio dentro del itinerario del patrullero que cubre esa cuadrícula.
"La verdad que en fiscalía me atendieron súper bien y al otro día que hicieron la nota me hicieron todo ?al toque?, inmediato, cuando antes estuve durante dos años yendo todos los días y no pusieron más que una prohibición de acercamiento. Ahora no, pusieron custodia fija, dinámica, salió la prohibición, todo", finalizó.
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