Tras los coletazos de la tormenta, la ciudad recupera lentamente su vida

Tras los coletazos de la tormenta, la ciudad recupera lentamente su vida
Después de 2 días, algunos servicios volvieron a funcionar. Todavía quedan cerca de 200 evacuados. El Muncipio comenzó a reparar las calles. Se anunciaron medidas paliativas para los damnificados.

En forma trabajosa y con un sinnúmero de dificultades. Así procuraron los neuquinos volver ayer a sus tareas habituales luego de ocho días de mal clima y un temporal que dejó secuelas severas en las calles, en los servicios esenciales y en el transporte público.

Pese a que las oficinas públicas de la provincia y los municipios trabajaron normalmente, miles de vecinos seguían limpiando sus viviendas inundadas y otros intentaban recuperar el servicio de agua potable y electricidad, los más difíciles de reestablecer a causa de la intransitabilidad de las calles.

En cuanto a los evacuados, 180 personas permanecían en la víspera en diferentes refugios habilitados por la Provincia y el Municipio en distintos puntos de la ciudad. A ellos se les sumaban 156 en las restantes localidades.

Los que tuvieron que volver a sus puestos laborales, por su parte, se encontraron con un diagrama de emergencia, y limitado, de colectivos que no en todos los casos les permitió llegar a horario. Tampoco la cantidad de taxis disponibles alcanzó para trasladar a quienes estaban en condiciones de pagar el viaje.

En este contexto, las primeras decisiones relacionadas con la ayuda a los damnificados -más allá de las campañas solidarias- comenzaron a aparecer: la AFIP dejará de cobrar impuestos por 120 días a los afectados por la inundación, la Municipalidad de Neuquén flexibilizará el cobro de tasas, CALF prorrogará vencimientos de las facturas de luz, el gobierno provincial gestionará recursos ante la Nación para atender las demandas de obra pública y el Senado de la Nación dio media sanción a la emergencia climática que permitirá reacomodar partidas para que la Casa Rosada envíe a la provincia (ver en el resto de la edición central).

Asimismo, la delegación local de la CGT disidente pareció tomar nota de la gravedad de la situación al no adherir al paro nacional convocado para hoy. En consecuencia, los choferes de Indalo se presentarán normalmente hoy para manejar los colectivos (ver página 4)

Nerviosismo y tensión

En diversos barrios de la ciudad y localidades como Centenario y Plottier fue evidente el nerviosismo de vecinos, que salieron a cortar rutas para exigir respuestas inmediatas para las calles anegadas, falta de agua potable y la desatención por parte de autoridades.

No ayudaron tampoco los rumores que comenzaron a circular ayer temprano, relacionados con el supuesto colapso del canal principal de riego en Plottier y Senillosa que los funcionarios tuvieron que salir a desmentir (ver aparte).

Esta situación contrastó con las muestras de solidaridad de la gente que aportó donaciones para los más necesitados y las acercó hasta los diferentes centros de acopio (ver página 7).

También llegó la tranquilidad por la disponibilidad de combustibles, ya que quedó completamente habilitado el tránsito por la Ruta Nacional 22 a la altura de Challacó, donde un corte provocado por un deslave impedía el acceso de los camiones hasta la destilería de YPF en Plaza Huincul.

En este contexto, la ciudad y sus alrededores intentan dejar atrás el duro golpe de la lluvia, que dejó a centenas de familias con pérdidas notables. Pero de a poco, y con todo lo que la situación conlleva, los neuquinos van volviendo lentamente a la normalidad.

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