El año anterior, la facturación subió apenas el 12%; pero si se considera el efecto de la inflación, hubo una reducción real de las ventas. Los primeros meses de 2013 continúan esa tendencia a la baja
El gobierno municipal dio a conocer en los últimos días las cifras finales del año pasado. Entre los datos, está la recaudación del impuesto al Comercio y la Industria, que guarda una relación directa con la facturación de los negocios de la ciudad. Un primer indicio negativo: mientras en los años anteriores el cálculo presupuestario coincidía con lo que después efectivamente facturaban los comercios, esta vez, la diferencia entre la recaudación que se esperaba y la real terminó siendo amplia.
Principalmente, porque el gobierno municipal calculó una suba real de la actividad comercial en torno al 25 por ciento. Esa proyección fue desmentida por la realidad. Así, el Municipio, que esperaba ingresos por 108,1 millones de pesos por esta contribución, sólo recibió 94,9 millones; es decir, más de un millón menos por mes que lo esperado.
Pero el dato más relevante pasa por la situación real de los comercios, más allá de las previsiones. Al finalizar 2011, el sector había tributado al Municipio un total de 84,6 millones de pesos. Un año después, esa cifra había trepado apenas a poco más de 10 millones de pesos: la recaudación total de Comercio e Industria en 2012 fue de 94,9 millones de pesos.
Esto indica que en términos nominales el comercio facturó un 12 por ciento más. Pero si se descuenta el efecto de la inflación, que según estableció la Universidad Nacional de Río Cuarto se ubicó en el 19,4 por ciento, entonces la caída real de las ventas en Río Cuarto fue de más de 7 puntos porcentuales.
¿Qué está pasando este año? Diego Cid, vicepresidente del sector Comercio del Cecis, indicó que, después de unas buenas ventas en Navidad, el 2013 arrancó en niveles similares al del año anterior. “Sigue igual. Para colmo, la mercadería llegó con fuertes aumentos, de entre el 20 y el 25 por ciento, lo que complica todavía más la situación. Pero hay todavía otro agravante: se han incrementado los costos fijos: se vienen las paritarias, han aumentado todos los impuestos, tanto municipales como provinciales, y los servicios, como la luz. Los alquileres también se están negociando para arriba, con subas del 20 al 30 por ciento anual”, dijo Cid.
Agregó que, incluso, en pleno centro se está observando que, por la suba de los costos fijos y la pérdida de rentabilidad, hay negocios que están cerrando. “Los ingresos no van de la mano de los incrementos que han tenido los productos y los costos. Todos los meses tenemos un retroceso que oscila entre el 5 y el 10 por ciento”, manifestó el dirigentes del Cecis.
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