Mucho se dice en estos días acerca de la necesidad de terminar con la corrupción de la clase política, incluso de proceder a la derogación -lisa y llana- de una centena de leyes, como si eso fuese el remedio infalible para procurar finalizar con este “mal sistémico” de nuestra organización dirigencial. No nos abocaremos ahora a la oportunidad o conveniencia de dichas acciones, solamente buscaremos desde la simplicidad una valoración objetiva y veraz.
Digamos que toda organización política es, ni más ni menos, como un árbol que, si nace torcido, crecerá torcido y nunca podrá enderezarse por más esfuerzos que se hagan y por más que se cuente con multimedios que pretendan esconder la realidad. La corrupción y el desaguisado eclosionará más tarde o más temprano.
Veamos entonces cómo se compone la fuerza política del ahora diputado nacional Sergio Massa.
La organización político electoral de Massa se denomina Frente Renovador de la provincia de Buenos Aires, y está integrada por los partidos Fuerza Organizada Renovadora Democrática, Partido Renovador de la provincia de Buenos Aires, Unión Popular, Nuevo Buenos Aires, Partido del Trabajo y la Equidad, el Partido Nacionalista Constitucional y el Movimiento Argentina Unida. El espacio fue fundado en el año 2013 en torno a la figura del ex intendente de Tigre, Sergio Massa, para sostener y apoyar su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
Nos hemos tomado el trabajo de averiguar, hasta donde hemos podido, de dónde salen estos partidos políticos que componen el Frente Renovador de Sergio Massa y nos hemos encontrados con alguna sorpresa. Y, por qué no decirlo, con un silencio u omertá (silencio siciliano) hasta en algunos reductos en los cuales la transparencia e información al público deberían ser lo corriente.
En efecto, al intentar buscar detalles en los sitios webs de la Cámara Nacional Electoral y hasta del propio ministerio del Interior hemos advertido que no se publica la información básica necesaria. Hemos concurrido también a la secretaría Electoral provincial de la Legislatura, en donde la directora General de Asuntos Legales nos negó la información. Insistimos que debería ser básica, pues parte de ella hasta ya es histórica, razón por la cual hemos recurrido a Wilkipedia, de donde finalmente hemos extraído la composición del Frente de Massa.
A poco de analizar los partidos que componen la organización jurídico política del Frente Renovador de Sergio Massa, hemos concluido que en gran parte no son ni más ni menos que “sellos de goma” (es decir que cumplen con las necesidades legales pero no son en sí mismas fuerzas políticas). Constituyen lo que en política se denomina “SRL”: se alquilan al mejor postor o, lisa y llanamente, forman la “contrapolítica” por haber estado y estar al servicio antidemocrático; y esto no tienen vuelta. Perdón, pero de esto no se habla.
Procuramos averiguar algo de la ignota Fuerza Organizada Renovadora Democrática. Solamente sabemos que sus referentes son Jorge Romeo, Susana Barcia, Horacio Sotomayor y Catalina Berlin quienes han “puesto la cara” postulándose como candidatos al solo efecto de poder mantener su personalidad jurídico política.
El Partido Unión Popular es un sello histórico “inventado por Perón para participar en las elecciones cuando el Partito Peronista se encontraba proscripto” y que continúa, con una política y accionar pendular, acomodándose según la circunstancia y obteniendo algún diezmo para permanecer.
En tanto, el Partido Nuevo Buenos Aires constituye la sigla formalizada entonces por el ex presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Alberto Pierri, cuya cara visible es la ex diputada nacional Mirta Pérez, que en su momento declinó su propia candidatura para apoyar a Eduardo Duhalde.
El Partido por el Trabajo y la Equidad (ParTE), responde al ex jefe de Gabinete kirchnerista, Alberto Fernández.
Por otro lado, tenemos al Partido Nacionalista Constitucional (UNIR), que responde al dirigente radical Alberto Asseff, que en su momento apoyara, entre otros, a Alberto Rodríguez Saá y entre cuyos proyectos de ley más risueños se encuentran el de declarar a la ciudad de Campana como "Capital Nacional del Asado de Tira”.
El Partido Movimiento Argentina Unida, creado en 2011, fue fundado por Pedro Andrés de Tejada y lanzado a nivel nacional en marzo de 2013, desde la calle Tacuarí de San Telmo; es cercano a UNIR de Asseff y, se dice, a Hugo Moyano.
Finalmente se encuentra al célebre Partido Renovador de la provincia de Buenos Aires, un partido que “tiene su historia”, al igual que sus dirigentes.
Sus referentes iniciales fueron Carlos Pereyra y José Cuervo, quienes junto a la Unión Conservadora de la provincia de Buenos Aires y Unión Popular, constituyeron en 1973 la “Alianza Popular Federalista” que postulara como candidato a presidente de la Nación al ex Capitán de Navío, Francisco Manrique, conspicuo funcionario de las dictaduras cívico militares nacidos de los golpes de la Revolución Libertadora, Revolución Argentina y del llamado Proceso de Reorganización (1955, 1966 y 1976 respectivamente) y vinculado a la desaparición de los restos mortales de Eva Perón.
En 1983, no pudo lograr un acuerdo electoral obteniendo 633 votos en toda la provincia de Buenos Aires (según el sitio web de la Junta Electoral). En 1987 cedió su estructura para conformar el “Frente Renovador JDP”, que postuló a Antonio Caffiero.
Esta característica la mantuvo en sucesivas elecciones, acomodándose al calor del sol o de las conveniencias económico-políticas. Obviamente, esto no figura ni en los balances ni en los informes de campañas electorales, ni mucho menos en los alegatos derogatorios del candidato Sergio Massa. De transparencia, cero. Pero de esto no se habla.
Obviamente, los dirigentes de estos partidos han obtenido sus beneficios.
Su candidato a gobernador de 1983 (el de los 633 sufragios) obtuvo dos bancas de diputados provinciales gracias al acuerdo de los renovadores de 1985, y una banca de diputado nacional que le tocó en suerte a Horacio Cambarieri.
El diputado conservador Cambareri, el mismo que le dio el nombre del Partido Renovador que les sirviera a los renovadores de entonces para enfrentar a Herminio Iglesias (muchos de los adláteres del dirigente de Avellaneda hoy están con Massa en el Frente Renovador), fue suspendido en sus funciones porque había usado la red de comunicaciones de diputados para adherir a la asonada golpista de Semana Santa de ese año. Por una propuesta en resguardo del decoro del cuerpo del propio presidente de la Cámara, don Juan Carlos Pugliese en 1987.
Se dice que el ex senador e intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, de donde era oriundo Leopolto Pustilnih, ex secretario del Partido Renovador, fue el que le acercó la “sigla de la SRL” a los renovadores en 1985, siendo electo concejal, y ahora a Sergio Massa.
De lo hasta aquí expuesto, se advierten manejos turbios, renta de estructuras políticas al amparo jurisdiccional, intervención embozada de hombres que hasta adhirieron a las asonadas militares de 1987 y 1991, actitudes cambiantes de dirigentes que, sin duda, demuestran hasta la evidencia la falta de transparencia que desde los sectores renovadores de Massa se empeñan en augurar si es que llegan a gobernar a partir de 2015. Se junta mediáticamente firmas para “derogar” el proyecto de Código Penal pero ante el fracaso no se publicita su resultado, ahora se derogarán a troche y moche las leyes vigentes y las que no, también.
Pero si nos atrevemos a preguntar cuánto le pagaron al Partido Renovador para que les preste la sigla en las elecciones, la respuesta no se hará esperar: No, de eso no se habla. Y si no pregúntenle a Jorge Lanata, Mariano Grondona o Nélson Castro.








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