Los camiones rodean el perímetro de la Plaza Independencia, en defensa de las tres canteras que deben cerrar sus puertas en 16 días. Aseguran que no se van a ir hasta que no les den una solución a la pérdida de sus fuentes de empleo, y amenazan con bloquear los accesos a Tandil y con el desembarco de Camioneros.
Todo comenzó cerca de las 2 de la madrugada, cuando los camioneros comenzaron a concentrarse alrededor de la Plaza Independencia y tomaron sus puestos de protesta en el perímetro de la manzana. Frente al palacio municipal armaron una carpa, en señal de que están dispuestos a resistir en el lugar.
A primera hora de la mañana, el Intendente, gran parte de su Gabinete y hasta el presidente del directorio de la Usina Oscar Maggiori recibieron a una delegación integrada por canteristas, trabajadores mineros y transportistas. El encuentro se extendió durante más de dos horas, pero no hubo coincidencias y se decidió pasar a un cuarto intermedio.
Al retirarse de la casa de gobierno, los manifestantes resolvieron en asamblea que sólo aceptarían debatir con las autoridades en bloque y rechazaron la propuesta de mantener tres encuentros sectoriales por separado.
A las 11.45, el jefe de Gabinete del Municipio, Juan Pablo Frolik, y el presidente del Concejo Deliberante, Marcos Nicolini, se acercaron para llamar a la primera reunión y se toparon con la firme postura de no ingresar de manera separada. El funcionario había pedido que ingresaran primero los transportistas.
–Vamos a entrar todos juntos porque no tenemos nada que decir que no puedan escuchar los canteristas-, espetó uno de los camioneros.
-Yo sí tengo algo que decir que no quiero que escuchen los canteristas–, desafió Frolik.
-No nos van a doblar el brazo–, fue la respuesta de uno de los camioneros.
Así se frustró el primer intento de diálogo y ya con posturas irreconciliables, pasado el mediodía arribaron a la protesta el secretario general de AOMA Tandil, Marcelo Marcovich, y su par del Sindicato de Choferes de Camiones, Abel de Negri, con más información sobre la réplica del conflicto en las canteras ubicadas fuera de la Poligonal y en Olavarría.
Luego de un extenso debate, cerca de las 15 cerraron un documento firmado por la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra), AOMA, Camioneros, el Sindicato de Seguridad y representantes de las canteras Petrominera, Motencristo y Carba, en el que piden la derogación de la Ley de Paisaje Protegido (ver aparte).
Las horas avanzaron entre los choripanes del mediodía, los bocinazos, aplausos para los que se animaban a contar su historia particular, quema de gomas, bombos y redoblantes, mates y la cena. A mitad de la jornada llegaron los baños químicos, otra señal de que la protesta va para largo.
Mientras tanto, los transportistas locales aguardaban decenas de camiones que arribarían desde Buenos Aires y que se sumarán los colegas que operan en Olavarría. Además, las canteras ubicadas fuera de la Poligonal dejaron de cargar piedra como signo de apoyo. A este ritmo, en pocos días el lock out repercutiría en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
En cuanto al gremio de los Camioneros, adelantaron que esperaban que se concretara el primer despido de un chofer para movilizarse. Ya habrían hablado con el clan Moyano para el desembarco de afiliados de otras ciudades.
Anoche, reinaba una tensa calma. Con el diálogo cerrado, se hacía fuerte la amenaza de extender la protesta a más cuadras, generando anillos con los camiones, y la de bloquear los accesos a la ciudad.
Mientras tanto, el Departamento Ejecutivo recibía las últimas firmas de la extensa nómina de instituciones y autoridades de distintos ámbitos que apoyaron la defensa de las sierras a partir de que se cumpla la Ley de Paisaje Protegido y lo expresaron en una contundente solicitada.
Los dueños de camiones afirman
que no estaban al tanto del cierre
Culminado el encuentro con Miguel Lunghi y su Gabinete, el transportista Mariano Pablo Levin contó que “vine de Buenos Aires para poder tener una solución y no quedarme sin trabajo, y a mí no me están dando ninguna solución. No hay ninguna voluntad. Lo que ellos quieren es ir a hablar con las otras canteras que van a quedar funcionando para que ellos nos abastezcan a nosotros”.
El también propietario de un corralón de materiales cuestionó que “las canteras que están funcionando en este momento no pueden abastecer a los clientes que tienen ahora, menos van a poder abastecer a 350 ó 400 camiones más. Nosotros para poder cargar un viaje vamos a estar una semana parados acá”.
Sobre el tiempo de la medida, aseguró que “nosotros no estábamos enterados de que se iban a cerrar las canteras el 16 del mes que viene” y agregó que se lo informaron “en Carba. Fui a cargar y me dicen: ‘Mirá que la cantera funciona hasta el 16 por tal y tal motivo’”.
El transportista mencionó que estaban al tanto del Acuerdo Marco, por el cual “Carba tenía para seguir explotando 15 años más. Yo no estoy bien al tanto de los acuerdos porque yo soy transportista, pero por lo que puedo ver parece que se borra con el codo lo que se escribió con la mano”.
Levin manifestó que “el Ejecutivo está enceguecido con que se tiene que cumplir la ley a rajatabla. A ellos no les interesa si quedan 350 familias, 400 ó 500 sin trabajo, no les interesa. Ellos nos quieren mandar a otras canteras. Nos dijeron también la posibilidad de ir a cargar a Olavarría, pero ya está saturada”.
También cuestionó que les habían prometido una reunión con integrantes del Gobierno provincial el lunes en La Plata, pero no los recibieron: “Nadie habló con nosotros, no nos dieron nada, ni la hora. Creo que ya están jugando con nosotros”.
Otras voces
El tandilense Carlos Tapia, que desde hace 6 años se dedica a cargar piedra, aseguró que “teníamos un rumor como transportistas, pero no teníamos de fondo el tema canteras”.
Explicó que no estaban al tanto, porque “era una cosa que salió así, de golpe. A corto plazo salieron con una ley y que el 16 cerraban las canteras. Una cosa que uno no tenía previsto bajo ningún punto de vista”.
Matías Rubiales, de la tercera generación de una familia tandilense que se dedica al transporte, reconoció que “nos dejamos llevar mucho por los abogados y las canteras, que iban a apelar”.
Y su par agregó que “confiábamos en las empresas que estaban firmes, que estábamos trabajando. No es de hoy, hace 50 años que está Carba; hace 30 años o más que está Montecristo. No pensaba que de un plumazo iban a bajar una empresa de esta magnitud”.
En cuanto a la protesta, Tapia informó que “nos convocamos porque de la noche a la mañana, en veinte días, nos cerraban las canteras. Y nosotros sabíamos que si le cierran la mitad de la producción a Tandil, yo no puedo ir a cargar a Olavarría o a las otras canteras de Tandil porque ya están colapsadas”.
Rubiales manifestó que no sólo fue una iniciativa de los propietarios de camiones, “a los mismos choferes les empezó a surgir la inquietud porque se verán afectados. La alternativa es salir afuera y no todos los choferes están en condiciones ni quieren salir afuera a trabajar”.
Además, argumentaron que hoy trabajan con cuentas corrientes en las estaciones de servicio de la ciudad, en las gomerías, los talleres, compran los repuestos, pero además ellos y los choferes gastan sus ingresos en Tandil.
“Si todas estas familias que hoy se quedan sin trabajo van a Olavarría, toda esa plata le entra a Olavarría, y todos los choferes comen acá, sus familias están acá, todos los días consumen gasoil acá, las gomerías trabajan acá, los talleres. Todo es una cadena que eso después se consume en Olavarría y eso es lo que va a afectar a largo plazo. No se está viendo, se está minimizando ese tema”, advirtió Matías Rubiales.
“Si nosotros aflojamos el brazo, el 16 estamos sin trabajo. Preferimos quedarnos sin trabajo hoy con opción a seguir el 16”, reiteró Tapia sobre los pasos a seguir si no se destraba el conflicto.
Por su parte, Rubiales informó que el Municipio “planteó la posibilidad de que hagamos un petitorio y que se lo mandemos a la Provincia, a Scioli directo. Nosotros no estamos de acuerdo. Le vamos a mandar el petitorio al doctor Lunghi y él en todo caso, si ve que sus facultades no llegan para darnos una solución, pretenderá que venga alguien de Provincia a darnos una solución y trabajarán en conjunto, pero acá nuestro planteo es al Municipio”.*
Frolik señala a Carba como
el problema para dialogar
Luego de la negativa de los manifestantes a celebrar reuniones sectoriales con el Ejecutivo, Juan Pablo Frolik reiteró que el Municipio hará cumplir la Ley de Paisaje Protegido.
Enojado, el jefe del Gabinete lunghista dijo que “en toda la reunión entorpeció esta posibilidad (de diálogo) el representante de Carba, porque obviamente él lo que quiere es mantener abierto Carba y que no tengan la posibilidad otras canteras de brindarle trabajo a los transportistas”.
También informó que “les ofrecimos gestionar una reunión con el ministro (de la Producción, Martín) Ferré, que según ellos los citaron a la reunión del lunes y no los dejaron pasar. La verdad es que nosotros desconocíamos que ellos hayan sido citados por el ministro Ferré. Nos dijeron que no”.
El abogado insistió con que en la primera reunión, que se extendió por unas dos horas, “cada vez que intentábamos conversar con los transportistas que según ellos están enterados de la ley hace pocos días, el representante de Carba intercedía”.
Por ese motivo, propusieron recibir a los tres sectores –transportistas, trabajadores y canteristas- en forma separada, ya que Carba es el “problema” para dialogar.
La demanda
“es impensable”
Según Frolik, “los empresarios hablan de una prórroga de la ley, que incluso se interpreta que esa prórroga, de acuerdo a lo que dice Carba, tendría que ser por 25 años, hasta tanto se puedan trasladar. Esto es impensable”.
El funcionario estimó que esta demanda puede estar vinculada al Acuerdo Marco. “Cuando estuvieron los especialistas de la Dirección de Minería viendo cada una de las canteras, pasábamos de la explotación de un frente a otro frente, con lo cual cada vez se alargan muchísimo más los plazos. Acá lo que tenemos que tratar es que se cumpla exactamente lo que dice la ley”, ratificó.
También recordó que las firmas tuvieron oportunidad de presentar un proyecto de reconversión y no lo hicieron, pero “buscaron un atajo jurídico que les salió mal y obviamente, me parece que desinformaron tanto a los trabajadores como a los transportistas de tal manera que a todos los demás la cuestión les explota en cuestión de días. La ley se viene discutiendo desde hace tres años”.
El jefe de Gabinete dijo que “están en todo su derecho de hacer una movilización” e informó que les propusieron “hacer de intermediarios ante otras canteras para ver si se les puede dar trabajo a los transportistas”.
Por último, manifestó que “lo de los transportistas es entendible. Es posible que no hayan tenido toda la información, pero no es porque nosotros se la hayamos ocultado, y me parece que como gobernantes tenemos que hacer primar el interés general por sobre el interés particular”.*
Dirigentes de todos los sectores
solicitan el traslado de las firmas
Por la tarde, Miguel Angel Bettili, de Fetra y en nombre de los transportistas de Tandil; Abel de Negri, secretario del Sindicato de Choferes de Camiones de Tandil; Marcelo Marcovich, titular de AOMA; José Rodríguez, delegado regional del Sindicato de Seguridad; y los empresarios canteriles, Francisco Tangherlini de Petrominera, José I. Fonseca y Bettina Latella, por Montecristo, y Marcelo Sauro, de Carba, firmaron un comunicado que fue recibido por Juan Pablo Frolik.
“Todos ellos autoconvocados a raíz del conflicto generado por la Ley 14.126 de Paisaje Protegido, la cual impide el normal desarrollo de las actividades de los antes mencionados”, justificaron en el inicio del documento.
Y puntualizaron que “solicitamos que se derogue la Ley 14.126, actualmente en vigencia, y que el gobierno provincial o municipal adopte las medidas necesarias y sin perjuicio de todos los actores afectados, empresarios y empleados de las canteras, transporte y actividades afines, para el traslado de las citadas canteras, en el tiempo necesario y sin que ninguna de las mismas deje de trabajar”.
Por último, manifestaron que “el no oír este reclamo genera un grave perjuicio no sólo a los directa e indirectamente afectados sino también a posterioridad a toda la ciudad de Tandil en su conjunto”.



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