El secretario general de la seccional local de la UTA, Antonio Villalba, mantuvo ayer una reunión con el jefe de la Policía de la Provincia, comisario general Marcelo Pato y consensuaron la medida.
El operativo de seguridad fue implementado luego de una reunión que mantuvieron los representantes de la seccional local de la Unión Tranviarios Automotor con la cúpula de la Policía de la Provincia, luego del brutal ataque que sufrió el chofer Cristian Véliz el viernes por la noche por parte de unos jóvenes que intentaron asaltarlo.
A las nueve de la noche se produjo el despliegue de las fuerzas de seguridad desde la intersección de las avenidas Belgrano y Sáenz Peña de esta ciudad, donde se concentraron a las ordenes de un alto funcionario del Departamento Operaciones, quien en compañía del titular de la UTA local, Antonio Villalba, supervisaron el movimiento de los efectivos.
“En la reunión que mantuve con el comisario Marcelo Pato, le planteamos la necesidad de circular con un efectivo a bordo durante la noche, ya que en caso contrario no prestaríamos el servicio, después de lo que le pasó a un compañero de la línea 120 el viernes por la noche. La idea era dejar de prestar servicio a las diez de la noche, pero obtuvimos una respuesta inmediata y vamos a mantener el servicio hasta las 23 todos los días”, puntualizó Villalba en diálogo con EL LIBERAL.
El dirigente indicó que en total se movilizarán 80 efectivos, y que se diagramarán los recorridos para que puedan cumplirse en toda la ciudad con esa cantidad de unidades.
“A esa hora circulan 88 unidades en toda la ciudad, pero ya vamos a ver cómo vamos a hacer para que se pueda brindar el servicio con todas las unidades con un policía a bordo”, explicó Villalba.
Preocupación
El dirigente manifestó que existe mucho malestar y preocupación entre los choferes, ya que los hechos de violencia y los intentos de asalto se repiten cada vez con mayor frecuencia.
“El compañero (Cristian Véliz) está muy afectado por lo que le tocó vivir el viernes por la noche, y por ello queremos preservarlo y esperar que se reponga lo antes posible más que nada psicológicamente, porque quedó muy mal”, indicó uno de los delegados de los trabajadores de la empresa Ersa, respecto del estado del chofer agredido.
La situación del transporte público de pasajeros hizo eclosión la semana pasada, cuando una unidad que presta servicios en la vecina ciudad de La Banda, sufrió un ataque a tiros, del que milagrosamente pudo salir ileso el chofer. Ante este hecho, que fue el último de una serie de ataques y robos a choferes y pasajeros, hizo que desde la UTA se tomara la decisión de suspender el servicio tanto en la Capital como en La Banda a las diez de la noche, hasta tanto se brinden garantías.
Con la mediación de funcionarios municipales, empresarios y de la Secretaría de Trabajo, se logró revertir la medida, y que la circulación de las unidades se extienda hasta la medianoche, con el compromiso de las autoridades policiales de incrementar los recorridos preventivos en las zonas críticas de los corredores y en las cabeceras de línea.
Sin embargo, un nuevo asalto sufrido por un chofer de la empresa Ersa, motivó que el domingo último los choferes de esa empresa decidieran unilateralmente y sorpresivamente una nueva medida de fuerza y guardaron los coches a las diez de la noche.
Nuevas reuniones destrabaron la situación hasta la noche del viernes, en que Cristian Véliz sufriera un feroz ataque cuando prestaba servicios en la línea 120.
“Esta medida de circular con un policía a bordo se va a extender el resto de los días, y vamos a ver los resultados. De todos modos sigue firme nuestro reclamo de que se coloquen máquinas boleteras en todas las unidades”, dijo Villalba. l


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