Se trata del servicio acordado tras la vigencia de la ley que fija que los boliches cierren a las 4. Los empresarios lo suspendieron aduciendo falta de presencia policial y hechos delictivos y de vandalismo en parte del público que salía de los bailes.
Dijo el funcionario que, los mismos, se dirigieron a las autoridades provinciales renunciando al convenio instrumentado en ese sentido, aduciendo que la Policía no cumplía con el marco de seguridad que debía brindar para el funcionamiento de los colectivos y que, como consecuencia, se produjeron daños a las unidades, riñas a bordo de los mismos y en las inmediaciones de las paradas, además de robos y otras situaciones de inseguridad que ponían en riesgo a pasajeros y conductores.
Tras haber impuesto de la determinación al Gobierno, se dirigieron a la Municipalidad para informar de la misma situación.
En lo que depende del municipio, afirmó Marenco, se prestaron todas las condiciones que le corresponde. Por otra parte, descartó que la medida de los empresarios se base en una cuestión tarifaria, ya que al tratarse de un servicio especial se había establecido una tarifa también especial, de tres pesos, acorde al servicio.
En el mismo sentido, negó que hubieran cuestiones operativas, dado que al momento de rubricarse el convenio respectivo para este servicio especial, las empresas dispusieron las unidades necesarias sin mayores condiciones que la citada tarifa y la cobertura de seguridad.
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