Ya son 33 los emprendimientos nacidos en las 31 hectáreas ubicadas a la vera de la Setúbal. Reconocimiento del gobierno nacional como parque industrial. Empleos de calidad y productos con altos beneficios sociales.
En la incubadora de empresas se trabaja en desarrollos de productos ortopédicos de avanzada. Foto:Flavio Raina
Mejorar la calidad de vida de las personas; de los animales; dotar a profesionales de herramientas más seguras para su tarea; brindar mayor seguridad a la ciudadanía parecen todos enunciados de un dirigente político que busca votos en la presente carrera electoral pero son objetivos concretos que persiguen investigadores, científicos, tecnólogos o profesionales que desarrollan sus tareas en el Parque Tecnológico del Litoral Centro Sapem.
Las 31 hectáreas del Parque ubicadas entre la Ruta 168 y la laguna Setúbal reúnen desde ideas de negocios hasta empresas ya radicadas en el lugar que en la mayoría de los casos no hacen más que transferir a la sociedad el desarrollo científico o tecnológico para el cual los profesionales se prepararon en las universidades de la zona.
“Hay que hacer investigación básica que es muy importante, pero hay que transferir tecnología a la sociedad. Nadie se olvida de Sabin, de Pasteur, de Fleming”, señala -convencido- Amadeo Cellino, gerente general del Parque en una recorrida por las instalaciones. En una oficina, bioingenieros desarrollando implantes óseos heterólogos; en otra, ingenieros trabajando en software para el tránsito; más allá, otros preparando instrumentos para la tarea del odontólogo. Afuera, albañiles levantando o ampliando los espacios de firmas ya radicadas como son los casos de Zelltek o Laboratorio Zoovet.
El Parque muestra la otra cara de Santa Fe, la ciudad del conocimiento, del desarrollo científico donde el gramo de algunos de los productos que surgen del lugar se cotiza en miles de dólares y donde se necesitan cada vez más número de profesionales universitarios.
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