El 17 de junio pasado Julio César Franco conducía el camión que volcó sobre la ruta provincial 220. El rodado presentaba fallas mecánicas. Como consecuencia fallecieron ocho personas, entre ellos tres menores
El 17 de junio pasado Franco conducía el camión Ford 7000, dominio TNN 048, que volcó sobre la ruta provincial 220, en inmediaciones al acceso al Parque Salto Encantado, municipio de Aristóbulo del Valle.
Luego se supo que el rodado presentaba fallas mecánicas. Su hermano, que viajaba junto, declaró que el Ford tenía problemas de freno que habrían sido minimizados por el chofer. El delito que se le imputa tiene una pena máxima de cinco años de prisión.
La causa se sustancia en el Juzgado de Instrucción Penal II, a cargo de Horacio Alarcón, quien tiene la misión de mensurar las pruebas y determinar las responsabilidades, para lo cual deberá analizar el resultado de las pericias al camión siniestrado, si el conductor era consciente de las fallas mecánicas y si hizo algo para evitarlas.
Serán importantes los testimonios de los sobrevivientes y familiares de víctimas de la tragedia. La Justicia también deberá deslindar las responsabilidades secundarias, ya que muchos secaderos tercerizan la cosecha justamente para evadir posibles culpabilidades.
Incluso, trascendió que el mismo propietario del secadero para el cual fueron a cosechar, le vendió en cuotas el camión al conductor, quien todavía ni siquiera tenía los papeles a su nombre. Habría pruebas y testimonios que corroboran hechos de explotación laboral y trabajo infantil, según publicó El Territorio.
A consecuencia del accidente de Salto Encantando fallecieron Fabián Da Silva (23), Fernando Piñeiro (13) y su papá José Francisco Piñero (42); Lucas Da Silva Rodríguez (14), Edgar Ferreira (17), Luis Godoy (33), Miguel Miranda (55) y su hijo Hugo Franco (33).
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