Tras un recital se desplomó un entrepiso y aplastó a dos chicas
Voceros policiales señalaron que el entrepiso pudo haber cedido por un exceso de asistentes en el lugar, autorizado para albergar hasta 460 personas, pero allegados a los dueños del boliche situado en Scalabrini Ortiz 1638 e invitados a la fiesta afirmaron que allí ni siquiera había 150 personas.
Las causas de la caída del entrepiso están siendo investigadas por la Justicia, que dispuso una serie de peritajes. No obstante, la calidad de los controles que ejerce la ciudad volvió a ser eje de debates debido a que el de ayer fue el segundo derrumbe trágico registrado en un mes en inmuebles del distrito. El 9 de agosto se había producido otro en un gimnasio de Villa Urquiza, donde fallecieron tres personas.
Las dos jóvenes murieron aplastadas por la estructura que se les cayó encima. Según trascendió, los organizadores y el personal de seguridad de Beara Lounge evitaron, durante buena parte de la noche de anteayer que los asistentes subieran en masa al entrepiso, que funcionaba habitualmente como un sector VIP. Distintas versiones recogidas por La Nacion en el lugar daban cuenta, incluso, de que tanto empleados como habitués conocían esos riesgos, que sabían que un eventual sobrepeso en el entrepiso podía hacerlo colapsar.
Y colapsó. Ocurrió alrededor de las 3.50, media hora después de que en la fiesta hubieran actuado miembros del ex grupo Ráfaga. Cuando los músicos fueron invitados al vip, los siguieron numerosos asistentes y el piso cedió.
Hubo momentos de caos en el interior del boliche, que debió ser evacuado por los bomberos y personal de Emergencias del gobierno porteño. La luz se cortó automáticamente y los asistentes comenzaron a gritar desesperados.
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