Tracción a sangre: todo sigue igual en Quilmes

Tracción a sangre: todo sigue igual en Quilmes

Mientras que en Paraná comenzaron a funcionar los zootropos, en Quilmes la ordenanza que prohíbe la tracción a sangre se sigue ignorando. La política del "sigue-sigue".

Una vez más se hizo el salto tecnológico: el municipio de Paraná entregó motocarros para evitar el uso de caballos para carga y transporte. Si bien es un sector social muy complejo con el de trabajar, el ejemplo de lo que se puede lograr es claro. En Quilmes, sin embargo, la situación de los equinos, la basura y el analfabetismo de los carreros es crítica. Se esperan cambios en el año que comienza. 

El director municipal de Fiscalización Equina y proteccionista, Félix Grzelmailo, aseguró que es inviable copiar el modelo de Entre Ríos en Quilmes y lo atribuyó a una decisión política que se posterga: "cada vez los políticos se comprometen menos, no hay un proyecto a largo plazo sino que son todos parches". 

"El caso del caballo liberado de Paraná fue una pantalla. Los que conocemos de equinos sabemos que ése estaba en muy buenas condiciones para haber sido usado para cartonear; en Quilmes paramos 20 carros y los caballos están todos destruidos, eso sería una liberación propiamente dicha", señaló Félix a partir de la noticia que circuló recientemente. 

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