El imputado por el crimen de Laura Aguilar, Carlos Humberto Traberg de 56 años, prestó declaración indagatoria en la primera jornada de audiencias en el juicio oral y público por este homicidio. Traberg mencionó diversos episodios de “violencia física y psicológica”, y aseguró que el día de la muerte fue acosado telefónicamente por la víctima, quien irrumpió en su casa, donde habría intentado atacar con un cuchillo a la compañera de Traberg.
El tribunal desestimó las nulidades planteadas y el debate continuó con la indagatoria de Carlos Traberg, quien accedió a declarar haciéndolo por más de dos horas, aunque no quiso contestar preguntas que partieran desde la querella.
Así es que fue interrogado por el fiscal Guillermo Garone y su defensor, a lo que Traberg rememoró extensa y pormenorizadamente detalles de lo que fue su relación con Lara Aguilar, la que aseguró se inició en abril del 2006 y que en 2010 “yo dí por concluída”, aseguró.
Traberg dio cuenta de supuestos episodios de violencia “física y psicológica”, dando cuenta de antecedentes y un comportamiento violento por parte de Laura Aguilar, de quien aseguró haber sufrido permanentes agresiones pos discusiones, señalando que “era muy impulsiva” y que finalmente diversas infidelidades llevaron –entre otros factores- a terminar con la relación.
El imputado aseguró que el contacto se mantuvo a pesar de la finalización de la relación “la relación terminó para mí, no para Laura”, indicó a los jueces, justificando que sostenía esa relación “por que no quería problemas con Laura”.
Allí se remitió a lo ocurrido el domingo 12 de mayo en que comió con su madre y su cuidadora, Paula Casimiro, quien además es actual pareja de Traberg, quien estuvo detenida incluso al inicio de la causa por estar en la escena del crimen.
Traberg aseveró que sufrió un sostenido acoso telefónico toda la tarde por parte de Laura Aguilar, quien finalmente se hizo presente en su vivienda, asegurando que lo golpeó para ingresar a la casa, y que luego atacó a golpes a Casimiro, tomando un cuchillo del bajomesada, con el que habría intentado apuñalarla, versión en la que fueron consistentes también los dichos de la propia Casimiro, quien declaró luego como testigo.
Traberg aseguró que hubo un forcejeo intenso y que se desvanece cayendo al suelo, sin poder precisar como fue que Laura Aguilar recibió dos cortes en el cuello que acabaron con su vida.
Asimismo dio cuenta de innumerables amenazas de muerte por parte de Aguilar y reconoció un bisturí que se halló debajo del cuerpo, como que lo portaba la propia víctima, quien aseguró que le había confesado que estaba “armada”.
Para el padre la relación continuaba
Acto seguido entre los testigos declaró, Orlando Aguilar Godoy, padre de la víctima, quien brindó conceptos personales muy disímiles respecto de la conducta de su hija, asegurando que tenía poder sobre ella como para manejar su conducta desde el rol de padre.
Aguilar Godoy señaló que hasta poco tiempo antes del crimen Traberg visitaba a su hija en su domicilio, y que ambos se encerraban en la habitación, por lo que considera que la relación sentimental se mantenía vigente y no había concluido.

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