Recuperaron la libertad el jueves por la noche, de acuerdo a lo que pudo saber El Diario en forma exclusiva. En los pasillos tribunalicios sorprendió la decisión del juez federal santarroseño.
La resolución judicial fue notificada el jueves a última hora al abogado de los detenidos, Mariano Alomar, según pudo saber en exclusiva El Diario. Sin embargo, el letrado prefirió no dar detalles hasta el momento del fallo de Zabala. También en tribunales hay un cerrado hermetismo sobre los detalles de la resolución judicial.
De todos modos, trascendió que en los pasillos tribunalicios sorprendió la decisión de Zabala. Los tres detenidos eran el intermediario que contactó a los trabajadores, Walter Aguilera, el enólogo Sebastián Cavagnaro, y un capataz, Rodolfo Díaz, según identificaron los propios trabajadores golondrina.
Cabe recordar que el caso se destapó el último martes 15 de febrero. Ese día, agentes del Ministerio deTrabajo, Empleo y Seguridad Social, pertenecientes a la Delegación Regional Santa Rosa, en forma conjunta con efectivos de la Policía Federal, personal de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y también el delegado de la Seccional UATRE La Pampa, realizaron una inspección en la empresa Alto Valle del Río Colorado, dedicada a la explotación de viñedos.
La firma, que en su momento estuvo vinculada a la familia Matzkin, es la responsable de Bodegas del Desierto, que cosechó un premio internacional por su vino “25/5”. Ahora es propiedad de Albanesi.
Según los informes, en la inspección descubrieron 34 trabajadores golondrinas (32 tucumanos y 2 oriundos de San Luis) en condiciones de trabajo esclavo. Según se informó, habían firmado un contrato del cual no poseían copia, en el que sólo le aseguran el regreso a su lugar de origen si completan la totalidad del tiempo de contrato.
Los trabajadores estaban en un establecimiento rural ubicado a 20 kilómetros de 25 de Mayo, dedicados a la recolección de uvas.
El secretario de Derechos Humanos de La Pampa, Rubén Funes, anticipó en ese momento que “se cumplen los causales de trata de personas”.
Después del procedimiento, los trabajadores fueron trasladados a Santa Rosa. Luego de declarar en el juzgado, volvieron a sus lugares de origen después de una semana en la capital pampeana.
Ya en Tucumán, algunos contaron la odisea que vivieron durante 26 días trabajando para la empresa Alto Valle del Río Colorado. “Sentí que estábamos esclavizados”, dijo Armando Galván, uno de ellos, en ese momento.
“Vivíamos en dos containers amontonados, soportando el calor. Nos pagaban $ 100 para subsistir siete días. Y si queríamos trasladarnos al pueblo, a 25 kilómetros de la finca, debíamos alquilar una trafic que costaba $ 15 la ida y la vuelta. Pero ese dinero no alcanzaba, y a mitad de semana ya no había qué comer y nos manteníamos con mate, compartiendo y racionalizando el pan. El objetivo era tratar de sobrevivir”, relató al diario La Gaceta de Tucumán.
Galván dijo que en el campamento no había agua potable. “Tomábamos agua e inmediatamente teníamos dolor de cabeza y de estómago. Nos decían que estaba potabilizada, pero no era así. Se sentía hasta el sabor de la tierra”, afirmó.
Otro trabajador dio detalles sobre el contrato que firmaron: el acuerdo consistía en el pago de $ 4 por canasta de uva cosechada (como un cajón de manzana), pero no fue respetado. “Al llegar al viñedo, nos dijeron que iban a pagarnos $ 3 la bandeja (20 bandejas por $ 60). No nos redituaba ese dinero porque el costo de vida allí es alto: un kilo de carne vale $ 45 y uno de pan cuesta entre $ 7 y $ 9”, dijo Ramón Soraire, otro trabajador.
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