Trabajo y contaminación fueron los argumentos que enfrentaron a los vecinos por la minería en Uspallata

Trabajo y contaminación fueron los argumentos que enfrentaron a los vecinos por la minería en Uspallata
Voces a favor y en contra se escucharon por más de trece horas en la sede de Vialidad Nacional, adonde asistieron casi 2.000 personas. La jornada transcurrió con tranquilidad pese a los miedos del Gobierno. Los principales argumentos que esgrimieron los oradores.
Raquel Blas fue ovacionada por gran parte de la audiencia.En un tranquilo clima se lleva a cabo la audiencia.Más de 500 personas se acercaron para ser parte de la audiencia.Un fuerte operativo policial se dispuso en Uspallata.Funcionarios oficiales presencian el debate.Cientos de personas llegaron desde las 9.Cientos de personas llegaron desde las 9.La gremialista Raquel Blas llega al lugar de la audiencia.Un fuerte operativo policial se dispuso en Uspallata.Un fuerte operativo policial se dispuso en Uspallata.

Raquel Blas fue ovacionada por gran parte de la audiencia.

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Raquel Blas fue ovacionada por gran parte de la audiencia.

Fuente: Maximiliano Ríos / Diario UNO

Casi 2.000 personas participaron este jueves durante más de trece horas de la audiencia pública que debate la instalación del proyecto minero de San Jorge en Uspallata. La jornada se desarrolló sin incidentes, pese a los temores previos y le marcó al Gobierno de Celso Jaque el camino de la habilitación o no de la mina de cobre.

El grueso de los casi 500 que se hicieron escuchar, por momentos en un clima de cancha de fútbol, fueron vecinos de la zona y quedó en evidencia que la comunidad está fracturada en dos por el proyecto que les promete una inversión de U$S 277 millones y miles de puestos de trabajo a cambio de la extracción de toneladas de cobre de un cerro ubicado a 42 kilómetros de las villa cabecera. La Iglesia de Uspallata, en este sentido, reiteró que está en riesgo la paz social tal como había alertado hace una semana la Pastoral Social.

Ninguna postura se terminó de imponer sobre la otra, en el debate caliente que empezó a las 9 y se prolonga hasta pasadas las 21, aunque sí los más contundentes en defender su postura fueron los vecinos que no quieren la minería. Ahora será la secretaría de Medio Ambiente quien deberá decidir si le otorga a la empresa, de capitales canadienses, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que luego deberá ser refrendada por la Legislatura.

Una de las voces que más resultó ovacionada en contra de San Jorge, fue la de la sindicalista de ATE, Raquel Blas, quien no solo ratificó su rechazo a la instalación a la “minería contaminante y saqueante” sino que además anunció que “esta audiencia pública, que no es vinculante, no será decisiva”. Blas se fue ovacionada y dejó abierta la puerta a futuras acciones al sostener que “ vamos a volver a las rutas”. Después juntó a sus partidarios y se fue.

Hasta Uspallata llegaron casi una decena de funcionarios del Gobierno de Celso Jaque, encabezados por el secretario de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, por el titular de Hidrocarburos, Wálter Vázquéz , por la directora de Minería, Adriana Blesa, y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, entre otros.

También estuvieron intendentes como el de Las Heras, Rubén Miranda, y el de Malargüe, Jorge Agulles. Poco después de las 12 legaron al lugar el diputado nacional Daniel Pererya y la propia Blas.

Carmona resaltó el orden con que se llevó a cabo la jornada y calificó a la audiencia pública “como la más grande que se ha realizado en Mendoza hasta el momento”.

La seguridad

Más de 70 efectivos policiales controlaron la seguridad en el edificio de Vialidad Nacional, en donde se llevó adelante el debate, hasta donde habían llegado centenares de personas que se mostraron a favor y en contra de la instalación de la mina.

Los temores de posibles incidentes se fueron disipando durante la jornada, a pesar de que en los alrededores de Vialidad aguardaban manifestantes pro y anti mineros y se notó la presencia de grupos que fueron movilizados en micros, como la del sindicato de mineros (AOMA). Ese gremio llegó mezclado con simpatizantes de Huracán Las Heras.

El desarrollo de una jornada muy esperada

A partir de las 10 comenzaron a expresarse los vecinos (bajo la férrea conducción del instructor de la audiencia, Eduardo Sanchez) luego de que los funcionarios del ministerio de Infraestructura dieran lectura a los informes sectoriales entre los que se destacó el de la Universidad Nacional de Cuyo que recomendó descartar el proyecto.

También hablaron los representantes de la empresa San Jorge, quienes destacaron las virtudes económicas de la iniciativa como el cuidado que según dijeron, tendrán del medio ambiente. En total eran 798 los oradores inscriptos.

Contra San Jorge

Los argumentos de los que se oponen giraron en torno a aspectos técnicos, (aunque muchas veces se argumentó de una manera banal y se utilizó al militante muerto del PO Mariano Ferreyra como consigna) y en la desconfianza que les genera la promesa de la empresa de que se generarán tanto riquezas como puestos de trabajo.

Pero la preocupación central del centenar de vecinos que no quieren a la mina giró en torno a otras cuestiones: las supuestas mentiras de San Jorge, la contaminación, la utilización del agua y los daños en el paisaje con el consecuente perjuicio para el turismo.

A su postura le agregaron varias denuncias: la más recurrente fue la “compra de voluntades” por parte de San Jorge y acusaciones hacia la dirigencia política que abarcaron tanto al intendente departamental, Rubén Miranda, como al ministro de Infraestructura, Francisco Pérez.

Los antimineros, aventaron el fantasma de la llegada de la inseguridad y la prostitución al pueblo, así como también una presión del gobierno nacional para que el proyecto avance. Para ellos San Jorge “es un monstruo”.

“Uspallata ha crecido y no necesita este proyecto mega minero para crecer. Es un monstruo que trae muerte. Sí a la vida”, fue una de las consignas que más se escuchó entre los vecinos que se oponen, que se denominan “autoconvocados” y que buscaron diferenciarse vistiendo remeras negras con la leyenda “No a la minería”.

Una de las voces más esperadas de este sector fue la de Eduardo Sosa, de la organización ecologista OIKOS, quien prefirió no hacer preguntas técnicas a la empresa para soltar una definición política: “Quedo rendido ante la evidencia y la contundente expresión del pueblo de Uspallata”, dijo.

A favor

Los que se manifestaron a favor, que también fueron más de cien, sintetizaron su apoyo en una sola cuestión: la posibilidad de conseguir trabajo.

“Vivimos en Uspallata y no queremos que nos contaminen. Pero por lo que hemos podido investigar, estamos convencidos de que no se contaminaría. Para nosotros es bueno, en Uspallata están muy divididos lo que son los ricos y los pobres. Hay muchos niños que si almuerzan, no cenan”, fue el mensaje de Luis Leiva, de Uspallata 2030, la agrupación que está a favor de la instalación de la empresa.

Algo quedó en claro luego de la audiencia en el cálido martes del valle: la comunidad de esta localidad lasherina está dividida y así seguirá independientemente del futuro de la mina San Jorge dividió aguas en esta pequeña comunidad de 7.000 habitantes.

Así lo reflejó amargamente el cura párroco de la ciudad, Pablo López, un claro referente antiminero, quien volvió a mencionar, como lo hizo la Pastoral Social hace poco menos de una semana, que está en riesgo la paz social.

“Los medios y el gobierno no veían ese deterioro de la convivencia y la paz social. Uspallata jamás va a volver a ser igual. Tanto Uspallata 2030 como los vecinos autoconvocados tienen proyectos para hacer crecer el pueblo. La gente vale más que el otro y el cobro”, expresó el religioso.

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