Las buenas noticias no venden tanto como las malas. Quizá por eso, cuando el buen accionar de la policía termina con grupos que parecían intocables, las repercusiones del hecho no suelen ser tan importantes como cuando se resaltan los errores cometidos.
Caso 1: Galería desordenada…
Parecía que nunca iba a ocurrir, pero sucedió. Y N&P quiso hablar con el comisario a cargo del procedimiento en el que intervino no sólo la policía sino también la municipalidad, los bomberos y la fiscalía correspondiente.
Noticias & Protagonistas: Se realizó un nuevo procedimiento en la tristemente conocida “Galería 2001”, con intervención de la municipalidad y de la Policía Federal. ¿Es verificable que por primera vez se pudo demostrar la presencia de teléfonos robados?
Comisario José María Acosta: Efectivamente, llegamos a la galería con unos veinte efectivos, cada uno de ellos se quedó en la puerta de un local, se identificó a los clientes y al personal, y encontramos a una persona que estaba tratando de vender un estéreo sin poder justificar su procedencia. Luego nos dirigimos a la departamental a buscar bomberos, inspectores municipales y a otros efectivos de la policía porque la galería es grande, tiene unos 36 locales. Se inspeccionaron 25, y en 11 de ellos se constataron irregularidades de distinto tipo: en la habilitación, en el registro de los libros, en aparatos electrónicos sin el registro de la persona que los vendió, y fuimos más allá con el tema de los celulares.
N&P: ¿Cómo identificaron los teléfonos sustraídos?
JMA: Estos tienen un número de identificación propio, distinto en cada teléfono, es una identidad internacional del equipo móvil. Es una etiqueta que tiene debajo de la batería, con un número de serie, y debe coincidir con el interno que el teléfono manda a la celda cada vez que se comunica. Hay un dispositivo con el cual le cambian el número electrónico, y si ese teléfono es robado, la base no lo puede advertir. Con una lectora de código de barras, un scanner, pudimos comprobar que había varios con el número cambiado. Esto, por una ley sancionada luego del caso Bloomberg, pasó a ser un delito. Entonces se secuestraron los equipos y se dio intervención al juzgado federal. Encontramos estéreos, cámaras y otros objetos sin número; tuvimos apoyo de la unidad fiscal en la que está el Dr. Belén para poder establecer las procedencias. No obstante, se concretó la clausura de varios locales, con la policía y el municipio. Uno, por ejemplo, estaba habilitado como santería, pero “reparaba” teléfonos.
N&P: Ustedes trabajaron con tecnología importante. ¿La provee el Estado o es una inquietud suya?
JMA: Los investigamos desde hace un tiempo ya, y lo hacemos con tecnología nuestra. El código de barras para escanear los números sirve porque cuando, haciéndose los vivos, los borran, con este sistema de todos modos podemos ver el número original.
N&P: ¿Hubo requisas en el lugar en el que tienen el equipamiento para hacer esos cambios? Obviamente bajan un software.
JMA: Eso se consigue fácilmente por Internet. Lo que hace falta es una interfase, un aparatito que va conectado entre el teléfono y la computadora: son cajitas cuadradas con claves de entrada y salida. No los ubicamos en estos locales, porque se trata de un instrumento pequeño y lo pueden llevar encima. Seguiremos investigando y se tomarán más declaraciones. Si la gente quiere confirmar su teléfono, es muy sencillo: luego de clickear *#06#, le tiene que coincidir con el número de la etiqueta. Se estima que hay muchos teléfonos en los que no coincide porque fueron robados y vueltos al mercado. Algunos no se los cambian y siguen andando, porque las empresas no intercambian sus bases de datos.
N&P: Su acción tuvo un gran impacto. Habría organizaciones que traen los celulares robados en Uruguay, Paraguay y Colombia, y se llevarían para estos países los que roban acá. ¿Ustedes manejan esta información?
JMA: Es probable, porque la frecuencia de los celulares es la misma, 900 MH; con una buena base de datos que se pudiera compartir con otros países, se descubriría cómo operan. Hay que castigar a quienes hacen los cambios en esos números, que antes se consideraban inviolables.
N&P: No será la primera vez que lo de inviolable sea un cuento chino. A las personas detectadas, ¿qué figuras legales les caben? ¿Había locales cerrados?
JMA: No son muy ordenados en la galería, no todos abren a la misma hora, pero seguirán siendo inspeccionados; así lo dispuso la departamental, a cualquier hora del día. Terminaremos con la venta de teléfonos robados; yo tengo chicos y les pido que no lleven el celular, pero deberían tener derecho a llevarlo y poder comunicarse conmigo ante cualquier necesidad, por eso tenemos que terminar con esto. Nosotros no somos más que un grupo de ciudadanos a los que nos pasa lo mismo que a todos. La ley invocada es la 25.891, la de servicio de comunicaciones móviles. También se viola el artículo 88 de la ley 8.031, y se abrió una causa por averiguación de modificación de numeración registrable. Se realizó una clausura integral de la galería.
Caso 2: Con inteligencia y paciencia
Más de 600 kilos de marihuana fueron secuestrados durante una serie de procedimientos realizados en distintas provincias del país, en los cuales se desbarató parte de una banda que ingresaba la droga desde Paraguay para ser vendida en el país.
Las tareas de inteligencia de la Policía Bonaerense habían determinado que durante Semana Santa esta banda ingresaría al país un gran cargamento de droga desde Paraguay, por lo que el personal de Drogas Ilícitas los siguió hasta la provincia de Chaco. La clave de la investigación fue la interceptación de las llamadas telefónicas que mantenían los traficantes con sus proveedores en Paraguay, y la traducción de las mismas del guaraní al español.
N&P se comunicó con el comisario inspector Marcelo Di Pascua, para conocer los detalles del decomiso de drogas que tenían como destino de comercialización a nuestra provincia.
Noticias & Protagonistas: Cuéntenos la historia detrás del título de los 600 kilogramos de marihuana incautados, un volumen realmente alto. ¿Qué monto de dinero significa en el mercado esa cantidad?
Comisario Marcelo Di Pascua: Si se tiene en cuenta lo que puede salir desde que llega al vendedor hasta el consumidor final, serían unos 3 millones de pesos.
N&P: ¿Qué estructura tenía esta organización? ¿Vienen de Paraguay?
MDP: Sí, cruzó la frontera en vehículos, por caminos vecinales.
N&P: Parece ser una estructura importante…
MDP: Sí, lo es. Nos llevó dos años de investigación. Son esas causas que llevan tiempo, no es fácil y demanda mucho esfuerzo cuando son tan grandes, porque hay que recopilar todo para que queden detenidos. Muchas veces ese tipo de gente parece actuar con total impunidad, pero está siendo investigada y se la detiene en el momento justo. En nuestra causa están sindicadas varias personas, es mucho lo secuestrado, casi una tonelada, y el juez de San Martín, Juan Manuel Yalj, nos ayudó mucho. La policía del Chaco nos dio una mano valiosísima aportando personal y medios para seguir estos vehículos de allá. Nosotros enviamos una comisión y ellos ayudaron mucho.
N&P: ¿Trabajaron en conjunto?
MDP: Cuando se realizó el procedimiento en aquella zona, fueron indispensables, porque esta gente se escapaba en tres vehículos por caminos vecinales. Cuando llegaron a un control se tiraron para otro camino, un auto nuestro los siguió por la ruta y otros por los vecinales, en el límite de las provincias de Chaco y Santa Fe. Para narcos que vienen con una camioneta llena de marihuana por un camino de tierra, es todo un tema ver que tiene un auto siguiéndolos. Se asustaron, se “persiguieron” como decimos nosotros, y el conductor se tiró a la banquina y salió corriendo. Lo pudimos agarrar y secuestrar la droga.
N&P: Se escucha hablar de operaciones en Colombia y en Bolivia para acotar los sembradíos. ¿Qué pasa con la producción en Paraguay, donde no se ve un trabajo en conjunto con las autoridades?
C.DP: Mucho no puedo opinar porque hablamos de otro país, y no conozco sus políticas. Yo, en la provincia de Buenos Aires, pude trabajar mucho y bien. Se nos proveen los medios para movernos: autos, recursos, nosotros tenemos medios para combatir, pero hablo por nosotros. Este caso lo refleja. Para nosotros esto es una satisfacción muy grande; yo vivo en Mar del Plata, tengo a mi mujer embarazada, voy a ser padre por primera vez y, sin embargo, hace 15 días que no puedo aparecer por allá porque estoy detrás de esto. Soy el jefe de la delegación, llevo dos años en esta investigación, y el esfuerzo se reflejó en el éxito del operativo. Estamos todos muy contentos y orgullosos. Desarticular el tráfico que realizaba esta gente era el objetivo.
N&P: ¿Cómo estaba conformada la banda?
C.DP: Por ahora detuvimos a cuatro integrantes: dos argentinos, un paraguayo y un boliviano. Esto puede aumentar, pero es lo que tenemos hoy a disposición del juzgado de San Martín.
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