Los trabajadores fueron convocados por los sindicatos mayoritarios bajo el lema "Trabajo y democracia", en protesta por los altos índices de desempleo, que ya alcanza el 12%, la tasa más alta de la historia italiana que entre los jóvenes supera el 40%, también un récord histórico
"No podemos aceptar estas promesas continuas que no se traducen en decisiones para un cambio de rumbo", denunció la secretaria general de la CGIL, Susanna Camusso, ante las más de 100.000 personas, reunidas en la plaza de San Giovanni en Roma.
Desde la UIL, su líder, Luigi Angeletti, citado por la agencia de noticias Europa Press, hizo referencia a la fragilidad del pacto entre las principales fuerzas políticas de izquierda y derecha que encabeza Letta.
"En un país en el que la principal preocupación es cuánto durará el Gobierno no cabe más tiempo para promesas y anuncios", aseguró Angeletti.
La protesta tuvo como eje principal a una de las últimas polémicas, el anuncio del despido de 1.400 trabajadores de Indesit, una empresa italiana con sucursales en todo el mundo y uno de los principales fabricantes de electrodomésticos en Europa.
"Indesit no está en crisis, sólo quiere utilizar los beneficios para invertir en Turquía y Polonia", denunció Camusso.
Entre los participantes también estuvo el socialista Guglielmo Epifani, de 63 años, ex líder de principal sindicato italiano CGIL, recientemente elegido secretario general del Partido Demócrata (PD), principal socio de la coalición del Gobierno.
"El Partido Demócrata está en el lado de esta manifestación conjunta de los trabajadores", dijo Epifani.
Existe respeto señaló sobre el papel de los sindicatos en esta crisis "para gobernar los procesos y estimar los comportamientos de todos".
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