A poco de cumplirse un año de la toma de la planta, los obreros siguen sin poder reactivarla y quienes tienen en sus manos el poder de decisión, no colaboran en nada para que esto suceda. A pesar de tener todo listo y haber completado todos los trámites burocráticos, no consiguen que les conecten los servicios de luz y gas. Idas y vueltas que los colocan en una más que delicada situación.
Así lo expresó Elisén Pereyra, uno de los referentes de los trabajadores papeleros. A casi un año de la toma de la planta y cuando han cumplido con todos los requisitos que les solicitaron, aún no pueden poner en funcionamiento la fábrica porque no les reconectan la luz y el gas. Tuvo críticas no sólo hacia el Ejecutivo sino también hacia las empresas encargadas de esos servicios y a la justicia. "Hemos buscado la solución por todos los medios en forma pasiva y hasta ahora no conseguimos ninguna respuesta", sostuvo.
A pocos días de cumplirse un año de la toma de la planta de Papelera Azuleña y el comienzo de una lucha infatigable en defensa de sus fuentes laborales, los trabajadores siguen sin poder escuchar el ruido de las máquinas funcionando nuevamente, lo que sería el símbolo de la tan esperada reactivación.
¿Los motivos?. Algunos tienen que ver con cuestiones burocráticas, otros con la indeferencia y falta de acción de ciertos sectores, y, desde hace un tiempo a esta parte, se agregó uno nuevo: habría intereses de algunas personas que tendrían otros planes para desarrollar en el lugar.
Lo cierto es que a casi un año hay cansancio por parte de los trabajadores, pero siguen ahí. En ningún momento la fábrica está sola, porque las guardias rotativas que hacen no lo permiten. Y no importa la fecha: en estas fiestas, por ejemplo, hubo familias allí recibiendo el inicio del nuevo año con la esperanza a veces manoseada por quienes tienen el poder de las decisiones, pero aún intacta de volver a trabajar y seguir dando pelea.
En este marco, Elisén Pereyra -uno de los referentes de los papeleros- marcó al hablar con este diario que están planteándose iniciar otro tipo de lucha "porque nuestra resistencia tiene un límite, y ya estamos al borde de una situación extrema", sostuvo.
"Hay interesados en que la papelera no arranque"
En principio, Pereyra señaló que "la Cooperativa Pachi Lara ya está conformada con la matrícula nacional otorgada, estamos inscriptos en la AFIP, tenemos todo para poder arrancar, menos los servicios", de gas y luz.
Sobre qué sucede con la reconexión del gas, explicó que deben pagarle a la empresa Meridional -distribuidora del servicio- una suma de dinero para que se los habilite.
"Había un compromiso de la municipalidad de abonar 35.000 pesos para que nos lo reinstalen", indicó, y agregó que en conversaciones con la secretaria de Desarrollo Económico y Trabajo, Alicia Zubiría, "nos dijo que se iba a encargar de hacer todos los trámites para que nos habiliten".
En las últimas semanas, "la noticia que nos dio es que Meridional le habría pedido una autorización judicial para darnos el gas. Pero cuando nosotros fuimos personalmente a hablar con la gente de la empresa, nadie nos dijo nada de eso, solamente que teníamos que pagar los 35.000 pesos".
Esto generó algunas dudas en los papeleros, ya que según comentó Pereyra "judicialmente no tenemos bien en claro cómo se maneja todo esto, puede ser por la quiebra que están pidiendo esa autorización. Pero más que nada creemos que alguien fue a hablar con Meridional para advertirles que tengan cuidado con la fábrica, porque la actitud de la empresa ha cambiado totalmente".
Añadió en este sentido que "no tenemos nombres, pero algo pasó" y fue más allá al decir que "creemos que hay algunos políticos interesados en que la papelera no arranque y condenarnos a que tengamos que vivir de un subsidio que nosotros no queremos. Lo único que queremos es trabajar".
"No hay voluntad"
En lo referente a la luz, Pereyra indicó que "pasa exactamente lo mismo que con el gas".
Sostuvo que "pensamos que no íbamos a tener ningún tipo de problemas porque era lo que nos había prometido en varias oportunidades Rusciolelli (Roberto, presidente de la CEAL). Pasamos la parte técnica, que era uno de los problemas, y ahora lo que necesitamos es cambiar el transformador. Nos dijo que nos lo prestaba, pero ahora salió diciendo que el síndico tiene que autorizarlo".
Esto retrasa todo aún más, y ya hace tres meses que están dando vueltas sobre lo mismo. "No entiendo por qué pasa esto, menos viniendo de la CEAL. Lo lamentable de todo esto es que cuando estaban estos señores (por los antiguos titulares de la empresa), los bancaron y les permitieron que se genere una deuda impresionante de 500.000 pesos. Ahora que queremos empezar a trabajar, que reacondicionamos la planta y hemos hecho todos los trámites resolviendo todas las cosas que nos pedían, estamos igual que antes", consignó, y apuntó que "con los servicios no hay voluntad, porque ya estamos en condiciones de poder hacernos responsables de la reconexión".
"Al borde de una situación extrema"
En este contexto, Pereyra marcó que con actitudes así "nos están obligando a que tomemos otro tipo de medidas, que nos empecemos a plantear otra lucha porque nuestra resistencia tiene un límite, y ya estamos al borde de una situación extrema".
El trabajador añadió que "no hay un interés político de esta gestión para poner en funcionamiento la planta y que volvamos a trabajar. Y eso que sería una fuente importante de trabajo para Azul, porque no sólo serían las 30 familias de la papelera, sino todo lo que genera alrededor".
Así como sus críticas están orientadas hacia las empresas que no han respondido sus requerimientos y hacia el Ejecutivo municipal por su falta de interés, también habló de la justicia.
"No puede ser que un juez autorice a reabrir la planta y después tengamos que andar con problemas para reconectar los servicios porque no aclara que nos los tienen que dar", señaló.
Por último, Pereyra subrayó que "hemos buscado la solución por todos los medios en forma pasiva y hasta ahora no conseguimos ninguna respuesta, cuando lo único que queremos es trabajar, no estar subsidiados por la municipalidad como pidiendo limosnas".
"Lo único que queremos es trabajar, no estar subsidiados por la municipalidad", remarcó Elisén Pereyra. FOTOS NACHO CORREA
Los trabajadores tomaron la planta de la papelera hace casi un año atrás y aún, pese a haber seguido todos los pasos correspondientes, no han podido reactivarla.
"Creemos que hay algunos políticos interesados en que la papelera no arranque", sostuvo Elisén Pereyra.

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