Ante versiones de distinta índole que se han escuchado en las últimas semanas, empleados de comercio hablaron con este diario para remarcar que más del 90 por ciento de los trabajadores estuvo de acuerdo en el cierre de los comercios los domingos y recordaron que más de 4.000 azuleños firmaron a favor de esta medida cuando se llevó adelante la campaña.
Diego Ahets Etcheberry, Pablo Vitale y Pablo Zanetti, son tres empleados de comercio que dialogaron con este diario defendiendo la medida del cierre de comercios los días domingo. La defensa surgió luego de escuchar críticas y versiones contrapuestas sobre el tema.
Remarcaron entonces que la idea surgió de los propios trabajadores y que más del 90 por ciento estuvo de acuerdo. Es más, recordaron que cuando hicieron la campaña para lograr la implementación del Domingo Libre, más de 4.000 azuleños firmaron a favor, “los mismos que hoy se están quejando de que cerramos”.
“Más de un 90 por ciento apoyó la idea”
“Puntualmente queremos dejar en claro que la idea del Domingo Libre partió de los propios trabajadores”, dijeron al inicio de la nota con este diario, para añadir que fueron los empleados de los dos supermercados más grandes radicados en la ciudad los que pidieron que el domingo no se trabaje.
A partir de eso, los delegados comenzaron a recorrer otros comercios para hablar con los trabajadores y evaluar si estaban o no de acuerdo con una medida de ese tipo.
“Se fueron sumando cada vez más compañeros y le transmitimos la idea al sindicato (de Empleados de Comercio) que nos apoyó” iniciando una campaña no sólo hacia adentro sino también hacia la comunidad.
Advirtieron que “hemos escuchado decir que ‘por un capricho de cuatro locos dejan sin movimiento a Azul’ y no es así. Hay un porcentaje mínimo de personas que sí querían seguir trabajando los domingos, pero más de un 90 por ciento apoyó la idea de cerrar”.
De esa manera, por mayoría salió la propuesta que luego fue conversada con los dueños o responsables de los comercios. Ante el acuerdo entre las partes, se firmó el acta correspondiente en el Ministerio de Trabajo. Así, a partir del 12 de enero la mayoría de los comercios de más de 60 metros cuadrados no abre los domingos.
A su vez, también marcaron que se hizo una campaña juntando firmas entre los propios clientes. “Juntamos arriba de 4.000 firmas de la gente cuando fuimos al festival Nueve Molinos, en la portada del parque, en el centro y por la calle. Pero esa gente que firmó es la misma que hoy se está quejando de que cerramos los domingos”, consignaron, para agregar que “estamos ante un gataflorismo increíble de los azuleños, porque previo a cerrar hicimos tres o cuatro campañas que fueron apoyadas por la gente”.
“Los empleados están contentos”
Consultados qué incidencia tiene en el sueldo de un trabajador no trabajar los domingos -por las voces que se escucharon en las últimas semanas apuntando que el haber de los empleados ahora se veía notablemente reducido-, explicaron que “todo depende de cuántos domingos trabajaba, qué horarios hacía y qué categoría tiene el empleado. En promedio, serían aproximadamente 400 pesos menos lo que cobran”.
En este punto, no quisieron dejar de remarcar que “más allá del sueldo, en realidad escuchamos comentarios de los mismos empleados que están contentos porque recuperaron el domingo para la familia, para pasear o viajar”.
Ante la consulta de si tienen conocimiento de que esta medida haya afectado a los comercios que cierran, indicaron que no ya que últimamente están aumentando sus ventas los sábados y los lunes.
El domingo, los empleados de comercio publicaron en este diario una solicitada en la que, entre otras cosas apuntaron que “a los que hablan de ciudad turística, miren que cuando un turista llega a nuestra decadente Terminal lo primero que ve es la Oficina de Turismo cerrada, los domingos entre otros días. El turismo no se hace en un supermercado señores. Hay que ofrecer algo más”.
Sobre este tema también hicieron referencia al hablar con este diario. Al respecto sostuvieron por último que “si se va a hablar de turismo, que se hable en serio. Hemos escuchado en las radios que dicen que el hecho que los supermercados estén cerrados afecta al turismo. Lo que afectaría al turismo es que el balneario esté sin agua, que no se corte el pasto en el parador de la Boca de la Sierra, la Oficina de Turismo cerrada, la situación de la hotelería y otras tantas cosas más; pero no los supermercados cerrados”.
Comentá la nota