“No se le traba la carrera a nadie”

El secretario académico de la Facultad de Económicas y Jurídicas, Sebastián País Rojo, afirmó que “no se le traba la carrera a nadie” con el establecimiento de cupos para los estudiantes en dos materias de Abogacía.
El funcionario defendió la medida y aclaró que los cupos son para una modalidad alternativa al dictado y examen tradicional de las materias, y se extenderán gradualmente para que puedan acceder todos los estudiantes interesados.

El miércoles País Rojo se reunió con el grupo de estudiantes que cuestionó la situación, a partir de que 240 alumnos quedaron fuera de la cursada de esas materias. El jueves también lo hizo el decano de la facultad, Oscar Daniel Alpa. Los estudiantes dijeron que seguirán movilizados.

Dos sistemas

“En todas las carreras de la facultad, no sólo en Abogacía, todos los estudiantes pueden cursar y rendir libremente”, aclaró País Rojo.

“En algunos casos, a la par de estas cursadas, hay sistemas o procesos evaluativos diferenciales, que complementan la cursada, con clases magistrales, trabajos prácticos en equipo, evaluaciones parciales y continuas que reemplazan al típico bolillero del examen final”, explicó.

“En estos sistemas no es razonable que dos o tres docentes trabajen con 300 estudiantes”, advirtió. “Son sistemas pedagógicamente superadores, se ofrecen muchas herramientas para la formación y evaluación”, indicó.

“De hecho, los estudiantes los prefieren y desde la gestión, desde hace un año y medio, venimos impulsándolos. Pasamos de tener el 35% de materias con este sistema al 70%”, puntualizó.

En el caso puntual que provocó el malestar de los estudiantes esta semana, País Rojo dijo que “cuando se genera una instancia de estas por primera vez, se da una expectativa lógica y un cuello de botella”.

En las materias Derecho Internacional y Filosofía del Derecho se anotaron más de 200 estudiantes en cada una. Sólo había lugar para 33 y 44, respectivamente. “Es el número que los docentes creen conveniente para trabajar con este sistema. Esta modalidad implica mayor carga, trabajo en grupo, evaluación continua”, defendió la restricción País Rojo.

La selección de los ingresantes se hizo con tres parámetros: un porcentaje de los que menos materias les faltan, otro por coeficiente y finalmente un grupo por sorteo.

Los que quedaron afuera “igual pueden cursar la materia”, aclaró el secretario universitario. “Cursan la materia en formato de clase magistral y después tienen el examen libre, la forma tradicional”.

Progresividad

“Los chicos dicen que el nuevo sistema es mejor pedagógicamente, más personalizado. Durante muchos años no estuvo. Hay que buscar soluciones hasta que esto se destrabe y todos tengan esa posibilidad”, planteó.

“Progresivamente iremos a que prime este sistema sobre la forma tradicional. Algunas materias ya lo tienen, nosotros le dimos más impulso, pero esto es gradual”, insistió. “Es un proceso. Seguro que nos falta. Pero venimos avanzando con paso más bien firme”, añadió.

Sobre los planteos de los estudiantes, dijo: “Siempre hay distintos puntos de vista. Pero hay una idea común en toda la facultad de avanzar en estos sistemas, asegurando una educación pública y de calidad”.

“Es lógico que quienes no ingresen tengan un malestar. Pero pueden seguir cursando la materia, preparar otras. De ninguna manera esas dos materias les traban la carrera, una puede ser la última, y la otra se requiere para cursar sólo otra materia más”, replicó.

“No les traba la carrera. Los que no accedieron seguro lo van a hacer en 2012”, prometió.

Finalmente, aseguró que los profesores “han mostrado mucha predisposición” para la puesta en marcha del nuevo sistema “pedagógicamente superador” y “sí plantean cierta gradualidad, pero no hay resistencias”.

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