Mucho se ha dicho respecto del protagonismo que cobró el voto en blanco en estas elecciones. Mientras el escrutinio parcial contabilizaba 13.800 de ellos para la categoría gobernador, el final –provisorio– registró 20.898, es decir que irónicamente fue la “fuerza” que más votos recuperó. Pero al parecer tampoco son datos ciertos.
Los votos recurridos e impugnados sumaban 4.036 en una primera instancia, aunque el recuento final dejo en 0 esa columna, adjudicándoselos a los partidos, o anulándolos, aunque sin especificar en qué proporciones.
Sobre este cúmulo de votos, tan imponderable hoy como quién gano la elección, el candidato a vicegobernador por el Frente para la Victoria (FpV), Javier Touriñan, expuso que los votos recurridos e impugnados se resuelven en el escrutinio, y que estos se abren en algunos casos, como cuando no hay peligro de identificar al elector ya que cuando existe el riesgo de hacerlo, van a una urna “compensadora” de la localidad o del distrito al que pertenecen. “Así se resuelve después si el voto vale o no vale”, resumió.
En cuanto a los votos nulos, el diputado dijo que “lo que hacían era balancear el acta”, aunque señaló que no solo lo hacen los presidentes de mesa sino que además fue el criterio adoptado por el Tribunal Electoral Provincial (TEP).
“No es cierta la cantidad de votos en blanco y nulos tampoco, porque sumaban la categoría gobernador, por ejemplo. Les daba 390 votos la diferencia entre los votos y los electores los contabilizaban como votos en blanco, algo que no es real” resumió, señalando que esos casos han quedado en claro solo en las urnas que se pudieron abrir.
“El voto nulo debe estar adentro, roto en su sobre como manda la mecánica” aclaró, para explicar nuevamente que esto se verifica a posteriori en el escrutinio, aunque la cifra hoy no es cierta a excepción de los casos mencionados, reiterando que el único criterio aplicado a esos casos es el de balanceo de las actas y no otro.
Así, tampoco resulta una certeza que los 20.898 votos contabilizados como blancos en la categoría gobernador representen una especie de tercera fuerza -suman casi 5.000 más que los obtenidos por la UCR-.
Para más detalles, ilustró que “toman los votos de la categoría Consejo de la Magistratura, donde todos los votos de todos los partidos suman 290 en una urna de 300 electores. Anotan 10 en blanco, y en realidad, capaz que sí hay 10 en blanco en esa categoría, pero todas las demás votaron completo; no es un voto en blanco pero lo toman así”.
Touriñan reconoció que se trata de un procedimiento irregular, aunque dijo que está admitido por el Código Electoral.
DE NULIDADES Y COMPLEMENTARIAS
En cuanto a las mesas dictaminadas como nulas por parte del Tribunal Electoral, que actualmente suman cinco aunque la cifra podría aumentar a 8 o disminuir, de acuerdo a la resolución que tome el Superior Tribunal de Justicia, Touriñan cuestionó algunas imprecisiones de Martín Buzzi en la conferencia de prensa que brindó al cierre del escrutinio; esa en la que luego retó a una periodista porque le repreguntaba.
“No fueron mesas observadas, sino anuladas, que es el caso más grave que prevé el Código Electoral argentino”, dijo, agregando que si es por hablar de mesas observadas debe decirse que fueron más de 150 y que se trató de todos los casos en que las urnas fueron abiertas para contabilizar los votos en busca de salvar las irregularidades entre las actas de escrutinio y telegramas, que no podía establecerse mediante la mera comparación.
También expuso que en el 100% de esos casos se comprobó que el contenido de la urna tenía diferencias con la documentación, y de allí la insistencia para la apertura de todas ellas, lo que quedó comprobado de tal modo que ese era el único mecanismo que transparentaba la elección, en el hecho de que el Peronismo Federal lo haya solicitado en cuanto surgió la primera nulidad de una mesa. “Pero la transparencia no es en cuotas; es completa, en todas las urnas, o en ninguna” agregó, aludiendo falta de criterio en el Peronismo Federal al negarse luego a la apertura de todas, aunque ironizó que “a lo mejor ellos sí sabían lo que había dentro”.
Por último, y dadas las declaraciones del gobernador Mario Das Neves en posición contraria al llamado a elecciones complementarias, el diputado subrayó que “si la justicia ordena que se haga, no le quedará más remedio: le guste o no le guste hay que cumplir con lo que manda la ley”.



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