A principios del año 2009 se anunció la repavimentación y adecuación de la Avenida Lavalle, uno de los caminos de acceso más importante de la ciudad. Sin embargo, al parecer, la obra quedó abandonada definitivamente. Nunca se prosiguió con lo anunciado como la iluminación en los bulevares, la bicisenda y las cinco dársenas de giro.
Inclusive, en varias oportunidades estuvo en nuestra ciudad, el mi-nistro de Planificación Federal de la Nación Julio De Vido, quien firmó convenios con el intendente Osvaldo Cáffaro por más de 400 millones de pesos.
Entre esas obras, se encuentra actualmente paralizada la Avenida Lavalle, que fue la primera obra que se inició tras la firma de estos convenios, y de hecho ese mismo día estuvo el ministro De Vido recorriéndolas.
Sin embargo a más de un año y medio de haberla comenzado, nunca se la terminó.
Cabe señalar que esta arteria es una de las avenidas de acceso más transitadas de la ciudad de Zárate y hasta el momento del anuncio, no contaba con la infraestructura adecuada que evite el alto desorden vehicular y peatonal. Por ese motivo, se había elaborado un proyecto en el cual ya se estaba trabajando, con una inversión de cinco millones de pesos, la empresa adjudicataria Civial S.A., con un plazo para la terminación de los trabajos de 270 días.
Queda más que claro, que una vez más los plazos para el municipio no son algo que se tengan que respetar a raja tabla, más teniendo en cuenta de que todas las obras anunciadas, sólo una terminó en el plazo determinado. Esta es la Ruta 6, pero como ya se puede observar porque se hizo tan rápido, la arteria está totalmente destruida. Siguiendo con la obra de la Av. Lavalle, el proyecto consistía en la construcción de la carpeta asfáltica a lo largo de catorce cuadras de la Avenida Lavalle, desde calle Pellegrini hasta Teodoro Fels; además se construiría un separador central.
Sin embargo, lo que no fue hecho y al parecer nunca se va a realizar, es el mejoramiento de la iluminación existente. Tampoco se ha realizado uno de los objetivos que tenían ni bien anunciada la obra, que era la construcción de dársenas de giro en los cruces actualmente conflictivos, como así tampoco la incorporación de una bicisenda como alternativa de transporte urbano, de la cual carece esta principal vía de acceso a la ciudad. Según lo anunciado con anterioridad, se iban a construir cinco dársenas de giro a la izquierda; las dos primeras serían en el cruce desde la calle Tierra del Fuego, paralela a la Avenida Lavalle, en las calles Teodoro Fels y Alférez Pacheco. Mientras que las tres restantes se iban a solucionar con la construcción de dársenas de giro, en las calles Arribeños, Larrea y Pellegrini, que constituyen calles de gran importancia en la vinculación vehicular. Esto hubiese sido muy beneficio a la actual concentración del tránsito en la zona céntrica. Con respecto a la bicisenda, el proyecto preveía su construcción con el objetivo de mejorar las condiciones sociales, ambientales y de esparcimiento de los habitantes de la ciudad y desarrollar un sistema de transporte más eficiente, económico, no contaminante y saludable para el usuario, siguiendo las exitosas experiencias en otras ciudades y municipios.
Todo esto quedó simplemente en la nada.


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