En otro tramo de la entrevista con La Tecla, el designado ministro de Producción, Joaquín De la Torre se refiere a su relación con el líder del Frente Renovador, a los tarifazos y a los doce años de kircherismo.
-¿Cómo quedaron las cosas con Sergio Massa, después de que se fue del Frente Renovador?
-Creo que bien. Eso fue lo que sentí en las reuniones que he mantenido con él. Estoy tranquilo. Le sigo teniendo mucho aprecio y cariño y sigo re-conociendo sus virtudes como político; entre ellas, la más importante, haber sido en 2013 quien encabezó un grupo de intendentes que, con la suma de otros
sectores, logró frenar al kirchnerismo.
-Hace unos días, antes de sumarse al gabinete de Vidal, dijo que volvería a votar a Massa… Ya adentro de Cambiemos, ¿dice lo mismo?
-Lo que digo es que si volviera a las pasadas elecciones generales, en esas mismas circunstancias, volvería a votar a Massa. No me arrepiento de lo que hice el 25 de octubre. En la vida de las personas vale mucho más la película que la foto, porque las circunstancias son dinámicas, no son iguales ni exactas. Lo que sucedió el 25 de octubre y el 22 de noviembre modificó la realidad de la Argentina. Para pararme en el hoy, con el diario del lunes, y decir lo que hubiera votado, no tiene sentido. Con esto quiero decir que cuando voté a Massa lo hice con mucha convicción. Lejos estoy de arrepentirme.
-No parece saludable la relación tarifazo-Producción… ¿Qué espera que suceda?
-Hay que ser parte, escuchar, observar, y si hay algo que corregir, corregirlo. Lo que no se puede hacer es creer que uno es el permanente dueño de la verdad, que para que lo que uno dice pase a ser verdad haya que modificar las estadísticas, y tampoco esconder las cosas debajo de la alfombra. Estas tres cosas juntas desembocan en una derrota electoral, o sea, lo que le sucedió en octubre al FpV. No tener la capacidad de escuchar, de reflexionar, y sí tener la capacidad de adulterar las
estadísticas para sentirse cómodo o transformar en verdadero el relato, es muy malo. Hay que sentarse, escuchar y ver qué cosas se pueden modificar.
-¿Si Jaime Méndez (su reemplazante), en vez de ser de su palo fuera opositor, qué diría respecto de la gestión que recibe?
-Que recibe un municipio con plata en la caja, con obras en trámite, con una administración responsable y austera. Y también le diría que recibe una comuna que viene haciendo muchas cosas con plata que sale exclusivamente de las arcas municipales, ya que San Miguel es uno de los municipios fuertemente golpeados en los últimos seis años. Esas adversidades nos han enseñado a ser austeros y a trabajar y hacer cosas sin ayuda de nadie. Eso sí, desde el 10 diciembre eso cambió, y con ayuda de Nación y Provincia logramos encarar cosas que antes no habíamos podido.
-¿Se terminó la discriminación?
-Sí, exactamente.
-¿Qué reflexión hace de los 12 años de kirchnerismo, sector del que fue parte alguna vez?
-Fue un gobierno que tuvo una posibilidad histórica y no la aprovechó. Existe la mayor diferencia histórica entre la posición en la que podría estar el país y la posición en la que realmente está. Claramente estamos mejor que en el 2003, pero podríamos estar mucho más arriba.



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