Las condiciones lluviosas continuarían por tres días más. Aunque, aclaran, serían con menor intensidad.
Cerca de las 15.30 se escucharon los primeros truenos, y alrededor de las 16 empezó a precipitar con gran intensidad hasta las 20, aproximadamente. A partir de allí la lluvia continuó aunque con menor intensidad, hasta ser una llovizna intermitente.
Los 48 milímetros caídos entre las 16 y las 21 (en total llovió 61 milímetros) fue suficiente para provocar inconvenientes en distintos puntos de la capita jujeña y alrededores. Tal es el caso de lo sucedido en el asentamiento denominado “Xibi-Xibi” del barrio Punta Diamante, donde 8 familias debieron ser evacuadas en el Regimiento de Infantería de Montaña 20 (RIM 20). Además la crecida del río Chico arrastró un sinnúmero de ramas que taponaron el badén de la avenida Almirante Brown, provocando la clausura del mismo. Como así también las calles céntricas de nuestra ciudad completamente cubiertas por el agua de lluvia, impedían transitar con normalidad.
En total fueron 27 personas, entre adultos y menores de edad, en su mayoría niños, los que debieron dejar sus precarias viviendas, ya que se vieron completamente invadidos por el agua, producto de la conjunción de desagües en el lugar.
Según el relato de Nélida Cruz y Albina Sueldo, dos de las personas evacuadas en el RIM 20, el sector en el que viven se inundó a los pocos minutos de haber iniciado la lluvia, “las calles se convirtieron en ríos, ya que el agua que viene de los puentes y de todas las calles se junta en ese sector”.
“El agua entraba por debajo de la puerta, y cuando abrimos para ver cuál era el problema”, la corriente de líquido elemento se metió con gran fuerza dentro de las humildes viviendas. “Nos tapaba las rodillas”, dijo a El Tribuno de Jujuy Albina Sueldo, quien aseguró que en algunos casos el nivel del agua “superaba el metro de altura”.
La situación se tornó insostenible, por lo que decidieron dejar atrás sus pertenencias para priorizar el resguardo de sus familiares, momento en el cual “llegó una camioneta de la Policía y nos sacó de ahí, y nos trajo acá (al RIM 20)”, detalló Sueldo.
Una vez establecidos en un lugar seguro, fueron asistidos por la Coordinación de Emergencia y Protección Civil, y por el Ministerio de Desarrollo Social con colchones, ropa de abrigo, calzados, y comida.
Esperaban regresar
Mientras las familias permanecían refugiadas en el RIM 20, maquinaria puesta por el Consejo Provincial de Emergencia se encontraba reparando las calles, y limpiando los desagües que provocaron la inundación en el asentamiento Xibi-Xibi.
Por ello es que con el correr de las horas, los afectados por la inundación aguardaban regresar a sus viviendas, y ver “con qué nos vamos a encontrar”, apuntó Sueldo. Al tiempo que recordó que la inundación no dio tiempo “ni para desenchufar las cosas”.
Los vecinos, de alguna manera previendo lo que les iba a depara el regreso a casa, solicitaron a la comunidad general, como así también a las autoridades gubernamentales la colaboración con alimentos, colchones “viejos” y ropa de abrigo.
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