Ayer se dio a conocer la sentencia en contra de Diego Oliva por el delito de homicidio simple. El joven alegó no recordar el hecho.
Catorce años de prisión efectiva es la condena que fue dictada ayer en la Cámara penal Nº3 para Diego Ariel “El Torca” Oliva, tras encontrarlo culpable del delito de “homicidio simple” por el hecho en el que le quitó la vida a cuchilladas a su amigo, Manuel “El loco” Reyes Oliva.
El fallo de los jueces de la Cámara, Patricia Olmi, Jorge Palacios y Marcelo Soria, se dio a conocer ayer tras la exposición de los alegatos finales de las partes, que dieron inicio cerca de las 8.30 de la mañana.
En su alocución, el representante del Ministerio Público, Ruben Carrizo, pidió una condena de 18 años de prisión para el acusado, indicando que luego de todo lo ventilado en el debate había certezas de que el imputado actuó de manera intencionada sobre la humanidad de la víctima, a quien le propinó 17 puñaladas.
El tenor de las heridas que le causó a Reyes Oliva, consideró el fiscal, denotan la agresividad con la que atacó a su víctima, con claros fines de provocarle la muerte.
Por su parte, la defensora del imputado, Gandía de Morcos solicitó que a pesar de la brutalidad del hecho producido, los jueces no podían dejar de lado que el joven actuó sin conciencia de lo que estaba haciendo o sus consecuencias; lo que, según explicó, quedó acreditado por las pericias psiquiátricas que se le practicaron al joven de 27 años.
Gandía sostuvo que Oliva actuó sin la consciencia suficiente para distinguir entre el bien y el mal, porque estaba influido por los efectos del alcohol y estupefacientes, que en las horas previas al hecho, consumió excesivamente, lo que quedó confirmado por la declaración del propio imputado y los testigos que estuvieron cerca suyo el fatídico día en que se dieron los sucesos.
Luego de las exposiciones de las partes, el tribunal decidió por unanimidad declarar culpable a Oliva por el delito de homicidio simple y condenarlo a purgar la pena de 14 años de prisión de cumplimiento efectivo.
Hecho
Cabe recordar que el 23 de febrero pasado, en inmediaciones de la casa en donde los jóvenes alguna vez habían convivido, ya que eran amigos de toda la vida; ubicada en Junín y pasaje Río El Tala, aconteció la pelea en la que perdió la vida Manuel Reyes Oliva de 22 años.
Según se conoció en ese momento, la víctima había regresado de un baile al que había ido acompañado por su madre, pero, por motivos que nunca quedaron claros, pero que, según trascendió en el debate, estarían relacionados con el interés sentimental hacia una misma joven, “El Torca” fue a despertarlo.
Este último había pasado toda la noche ingiriendo alcohol y psicofármacos y luego de un enfrentamiento salvaje, terminó apuñalando 17 veces a su amigo.
Alcohol y drogas
La defensora de “El Torca” trató de que el consumo de estupefacientes y bebidas alcohólicas del imputado fuese tomado como atenuante por el Tribunal.
“Fue una muerte premeditada”
Padre de Manuel Reyes Oliva
En los momentos posteriores a la sentencia, El Esquiú.com mantuvo diálogo con el padre de Manuel Reyes Oliva, con quien comparte el mismo nombre.
Respecto a la causa, el hombre reflotó los tintes pasionales del episodio y manifestó que la condena le parece insuficiente: “La muerte de mi hijo fue premeditada, 14 años no es nada si él (por Diego Oliva) venía pensando en matarlo desde hace tiempo”. Además agregó que “a la que supuestamente era la novia, por quien existía la pelea entre los dos, nunca la llamaron a declarar [...] si a mi hijo lo mató por ella, ¿por qué nunca la citaron? Esta mujer lo mandaba a buscar en mi casa, pero mi hijo ‘no le daba bolilla’, le decía que haga su vida”. “Si fuera en riña la muerte sería otra cosa, pero mi hijo estaba muy borracho que bastaba con un empujón para que se cayera, lo mataron porque quisieron”, concluyó.
Comentá la nota