"No hay plata para más", aseveró el ministro de Economía, quien precisó que el porcentaje equivale a $ 1.000 millones para este año. El gobernador no habló de cifras pero advirtió que la decisión es económica y no política: "no vamos a desbalancear el Estado".
El fuego fue abierto por Jiménez, al salir de hablar con el gobernador. "Haciendo grandes esfuerzos, la Provincia sólo podrá dar una mejora del 18% para todo el mundo, sin distinción de un sector del Gobierno o de otro, porque todos los empleados son iguales. Es impagable el pedido de algunos gremios de entre el 30% y el 35% de incremento para este año", sentenció.
El responsable de la cartera económica calculó que el monto máximo posible significará una erogación anual de casi $ 1.000 millones en el presupuesto 2011, en el que ya se dispone de $ 4.800 millones para sueldos públicos. Señaló que la diferencia deberá ser atendida con aportes nacionales extras y con recortes de gastos locales. El porcentaje tope coincide con lo que vienen planteando miembros del Gabinete de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
"Nos guiamos por la pauta que nos da la Nación y por la disponibilidad de caja. ¿Para qué vamos a prometer algo que no podremos cumplir? No hay plata para más; no importa si uno le cree o no a las cifras de la inflación del Indec, sino cuánto se puede gastar. Es lo que hay", aseveró.
El ministro aclaró que las paritarias son convocadas por su par de Gobierno, Edmundo Jiménez, pero no descartó que se sume al diálogo: "trataremos de llegar a un buen puerto, como todos los años".
Sin cifras
Alperovich fue consultado sobre los dichos del ministro: sin desmentirlo, optó por no hablar de porcentajes
"Vamos a dar lo máximo que se pueda, dentro de las posibilidades de la Provincia. Lo que no vamos a hacer es anunciar un aumento que no podamos pagar. Pero hay que esperar para hacer anuncios hasta febrero, cuando haya definiciones en las paritarias nacionales. Confío en que vamos a alcanzar un buen acuerdo, como lo venimos haciendo hace seis años", resaltó.
El mandatario recordó la situación anterior a 2003, cuando asumió el cargo. "Hubo épocas durante las cuales no se pagaron los sueldos, en las que no había remedios en los hospitales, en las que no funcionaba el Estado", describió.
Alperovich señaló que su voluntad es arreglar con los sindicatos en el menor tiempo posible, en especial con los gremios docentes para que no se afecte el normal inicio del ciclo lectivo.
"De mi parte, trataré de otorgar lo que más pueda, porque sé que la gente necesita el dinero y cuánto mejor estén, mejoraremos todos -reiteró-. Pero la decisión final es económica y no política, porque no vamos a desbalancear el Estado. Mi limitante es el manejo financiero. Daremos el tope de lo que se pueda con la premisa de que la Provincia siga funcionando", concluyó.




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