El intendente de Pico y el secretario de Gobierno se reunieron con el fiscal Héctor Aberásturi, para analizar las posibilidades de destrabar el conflicto con los manifestantes. No existirían soluciones inmediatas.
El Diario tomó contacto con las autoridades municipales, quienes no dieron detalles de la charla mantenida con el fiscal, aunque sí reconocieron que “el conflicto no tiene una salida sencilla, ni inmediata”.
Como toda protesta social que se extiende y profundiza, los distintos poderes comienzan a repartir responsabilidades, buscando la alternativa de solución sin llegar al uso de la fuerza pública.
De las más de seis denuncias penales radicadas y en manos de la Fiscalía, la que por estas horas otorgaría alguna herramienta para accionar sería la de “usurpación” del Palacio Municipal. Esta alternativa se originó a partir del horario de cierre de actividades municipales, las 13:30 horas, pero también implicaría, de mantenerse la decisión de la toma por parte de los manifestantes, la orden de desalojar que tendría que implementar la Policía, organismo que durante todo el conflicto se mostró distante.

Comentá la nota