"Todos sentimos vergüenza"

"Todos sentimos vergüenza"
El presidente sabalero, Germán Lerche, dio contundentes señales ante el plantel: respaldó a Sensini, le ofreció renovar el contrato y le pidió que tome las decisiones que crea necesarias.

El enojo era importante y generalizado. Los dirigentes de Colón abandonaron el vestuario en Catamarca después que los jugadores y antes que el cuerpo técnico. Uno deduce que la charla con Sensini y sus colaboradores se prolongó. Ya el entrenador había bajado los decibeles con sus declaraciones: “No jugamos el partido de la manera en que debíamos jugarlo y cuando eso pasa, todo se complica. Siento que tengo más fuerzas que nunca porque este plantel me demostró que no es lo que hoy está dando”, dijo tras la derrota ante Platense.

Germán Lerche, Marcelo Maglianesi y Osvaldo Pradolini salieron juntos del vestuario, en silencio, se subieron al micro donde ya estaban los jugadores y partieron con el resto de la delegación hacia el aeropuerto. Uno se imagina la escenografía: pocas palabras, muchas cabezas bajas y la necesidad de que el avión se vaya rápido de Catamarca para que el nuevo día también traiga nuevos semblantes.

—Profesor Santella, ¿cuándo vuelven a entrenar?

—Mañana (por el jueves) a las 17.30 en el predio.

Claro que el inicio del entrenamiento no se dio a esa hora del jueves, sino un ratito más tarde. Antes, Germán Lerche (acompañados de algunos directivos), se hizo presente en la práctica. Ya en la mañana de ayer se percibía un clima de alta molestia dirigencial. “Lo que podés decir, es que los dirigentes estamos muy calientes con la actuación del equipo”, se escuchó decir. Y enseguida llegó la aclaración: “Ese clima de calentura no involucra a Sensini”, disparó el interlocutor.

¿Qué podía esperarse para la charla de la tarde?, que Lerche iba a ser muy claro con el plantel respecto de algo que espontáneamente surge cuando los resultados son negativos: la continuidad del entrenador. “Respaldamos a Sensini, le propusimos la extensión del contrato y le dimos tranquilidad para tomar las decisiones deportivas que crea conveniente”, twiteó de inmediato el propio presidente.

¿Qué hizo Lerche?, ni más ni menos que marcar dos puntos muy claros —y contundentes— para el presente y el futuro: 1) ratificar al técnico y brindarle toda la confianza; 2) dentro de esa expresión de confianza, la convicción de que podía tomar cualquier tipo de decisión, ya sea en la formación del equipo (poniendo o sacando jugadores) como en cualquier circunstancia extradeportiva (por ejemplo, la comisión directiva avaló plenamente la decisión de Sensini de separar del plantel a Prediger por su falta de conducta).

De la reunión con los jugadores, es poco lo que se sabe. El propio Lerche dijo que “todo queda en la intimidad del vestuario”, pero se desprende que el presidente fue enérgico en el diálogo con los futbolistas. “Siento vergüenza por quedar eliminado de la Copa Argentina ante Platense”, dicen que fue una de las frases del presidente, poniéndose incluso a tono con las expresiones de Hernán Bernardello ante la TV pública apenas terminado el partido: “Platense nos dio una lección de humildad”, dijo el volante central sabalero.

Como hace un año, cuando el encargado de eliminar a Colón de la Copa Argentina fue otro equipo de la tercera categoría por aquél entonces (Sarmiento de Junín), la eliminación de la Copa Argentina provocó un cimbronazo importante. Aquella vez, Sensini tomó decisiones, como la de separar cuatro jugadores del plantel (uno de ellos fue Chevantón). Y no le tembló luego el pulso para mandar al banco al Bichi Fuertes. Este partido ante Platense también dejó secuelas. Y habrá que ver hasta qué punto repercute en el ánimo de un plantel que necesita urgente un punto de inflexión deportivo y matemático.

La palabra del presidente

Germán Lerche habló largo y tendido con Sensini y con el plantel, pero hoy también quiso dirigirse al pueblo sabalero.

—¿Te sentís defraudado por el resultado del miércoles?

—Sentimos vergüenza por el resultado, porque le damos importancia a la Copa Argentina, porque quedamos eliminados en la primera fase y porque lo hicimos, con todo respeto hacia Platense, con un equipo de la tercera categoría. La vergüenza la tenemos todos, desde los dirigentes hasta los jugadores. Cuando esto pasa no debe faltar la autocrítica. Y el plantel la está haciendo.

—¿Por qué le ofreciste en este momento la renovación del contrato a Sensini?

—Porque los malos resultados no pueden opacar una visión desde el punto de vista futbolístico que proyectamos hace tiempo con el entrenador. Por eso resolvimos invitar a Sensini a renovar su vínculo que vence en junio próximo. Los malos resultados no deben hacernos perder de vista los objetivos que tenemos. Y el respaldo se amplía invitándolo a que tome todas las decisiones que considere.

—¿Cómo se sostiene un proyecto si los resultados no llegan?

—Con convicción, que no nos falta. Hace un mes atrás tomamos una decisión estratégica de consolidar el equipo que teníamos, de no vender y rechazamos ofertas que estaban por debajo de nuestras pretensiones pero que servían a la economía del club. Esta decisión no puede borrarse con un mal comienzo.

—¿Sentís que el hincha común manifiesta más que nunca el disconformismo por lo que pasa adentro de la cancha?

—No puedo pensar como el hincha común sino que tengo que ser racional como dirigente. Pensar que a los jugadores les importa “tres comino” haber perdido el partido es un error. Los jugadores sintieron vergüenza y yo ví lágrimas en ese vestuario en Catamarca.

—¿Qué evaluación hacés del momento de Mugni?

—Mugni tiene altos y bajos como cualquier jugador, pero más que analizar la individualidad de Lucas creo que su bajón tiene que ver con el del equipo.

—Otra de las cosas que se objeta es cierta “falta de compromiso”. ¿Creés que eso existe, que se puede dar?

—Ayer expresamos en la intimidad del vestuario que Platense nos dio una lección. Recién conversé con un jugador de Quilmes que estuvo unos meses atrás en Colón y me dijo que cuando un jugador se va de Colón valora lo que dejó, valora el predio, el lugar de entrenamiento, el hotel. A los jugadores no les dio lo mismo perder contra Platense ni les da lo mismo haber sacado un solo punto en el torneo. De eso, que el hincha se quede muy tranquilo.

—¿Qué te dijo Sensini cuando le ofreciste renovar?

—El cuerpo técnico está comprometido con el club y también con el futuro, está imaginando los jugadores que nos están faltando para las temporadas que vienen y viendo si eso que falta lo tenemos en inferiores. No va a haber problemas para renovar su vínculo.

—¿Hay unión en el plantel?

—El plantel está unido, tiran todos para el mismo lado pero quiero decir lo siguiente: un plantel unido, que sonríe y escucha música no siempre es el que gana. Esto es profesionalismo puro y hay que manejarse de esa manera. Se paga al jugador para que juegue y cumpla, ¿se entiende?

—¿Qué parte de “responsabilidad” puede haber en la ausencia de un secretario técnico por la ida de Batistuta?

—Un club que se maneja profesionalmente debe tener a los directivos lo más lejos posible, distante de cuestiones de cercanía con el técnico y con el plantel. Para eso está el secretario técnico. A Batistuta se le imposibilitaba venir a los partidos y no podía desempeñar el cargo de la mejor manera. Sabíamos que venía por un año porque él nos lo dijo. Y nos ayudó mucho más de lo que todos suponen. Tuvimos charlas para reemplazarlo, no voy a decir con quién. No sirve solamente la imagen, tiene que tener totalmente clara la política deportiva. Desde siempre lo vengo diciendo: quiero que Colón sea, sin Messi, el Barcelona de Argentina. Es la única forma de ser una cuestión distintiva, quiero que los Curuchet, los Mugni, los Luque se multipliquen en un modelo futbolístico.

—¿Más que los Vélez o los Lanús?

—Se habla mucho de los proyectos deportivos de Vélez o de Lanús, pero los periodistas de Buenos Aires no hablan del plantel de Colón, no lo analizan, no ven la cantidad de jugadores que tenemos de nuestras canteras y lo que significan. La política deportiva de Colón tiene que ser una marca distintiva en el fútbol. Lo digo convencido de que tiene que ser así.

—¿Cómo está la situación económica del plantel?

—El sueldo del jugador se paga en los tiempos oportunos y la imagen del jugador, lo que se llama el contrato de trayectoria, se paga en cheques de acuerdo a cómo recibimos los ingresos de la TV. Es como estar al día. Muchos clubes, a ese contrato de trayectoria, lo pagan cada seis meses, cada vez que termina un torneo y pueden vender un jugador. Con este tema, se plantean para afuera problemas que no existen. Y tampoco lo veo como condicionamiento para desempeñar adecuadamente el trabajo.

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