Dicen que las cifras definitivas podrían estar listas en el transcurso de esta semana.
La postergación evidenció las intensas negociaciones que había entre los equipos de ambos ministerios de la Producción de Mendoza y San Juan, iniciadas el martes en el INV, poco después de darse a conocer las cifras del pronóstico de cosecha 2008.
El ajuste de las cifras había continuado por la tarde en el Barrio Cívico, aprovechando el viaje que hicieron el ministro Raúl Benítez y el Director de Políticas Económicas Marcelo Alos. Sin embargo, las versiones dejaron trascender que no había acuerdo: Desde San Juan se propiciaba un cupo que oscilaba entre el 20 y el 23 % ("Más cerca del 20 %", diría el propio Benítez), mientras que en el ministerio de la Producción local y en alguna de las cámaras locales, el cálculo de cosecha-expectativas de demanda los ubicaba entre el 25 y el 27 % (el año pasado fue del 30 %).
Desde el Este mendocino y a raíz de las bajas en la cosecha previsible, se llegó a sugerir la liberación de la obligación del acuerdo Mendoza-San Juan o "el porcentaje cero".
Tampoco parecían estar ajustadas los cálculos respecto al precio de la uva básica: Las cámaras viñateras presionaron ante los ministros para que los créditos de apoyo de Mendoza Fiduciaria tuvieran una base de 60 centavos para el kilo de las uvas del mosto y los vinos básicos, mientras que los industriales bodegueros calculaban que "no se puede arrancar sobre una base irreal que no se corresponde con lo que habrá que enfrentar en los mercados".
Estos últimos estimaban que ese precio no podía superar los 50 centavos por kilo. Ayer, además de los contactos telefónicos permanentes entre los funcionarios de San Juan y Mendoza, hubo también nuevas consultas con las cámaras de producción y sondeos de cosecha en los distintos departamentos viñateros, en busca de un valor de equilibrio.

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