TODA LA BASURA NO ES BASURA

La Comisión de Educación de la Legislatura porteña aconsejó la aprobación de un proyecto del diputado Bruno Screnci por el cual se incorpora el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en el sistema educativo. La idea es que los niños aprendan que no toda basura es basura.

El cuidado del medioambiente es absolutamente necesario para que nuestro planeta pueda seguir desarrollándose de manera sustentable en el tiempo. Es por ello que debemos fomentar una nueva racionalidad social que nos permita reconstruir los vínculos que el ser humano desarrolle mediante la sociedad con el ambiente.

Se trata de transmitir saberes que contribuyan a cambiar actitudes y conductas individuales y colectivas. En este sentido, la Comisión de Educación de la Legislatura porteña aconsejó la aprobación de un proyecto del diputado Bruno Screnci (PRO) por el cual se incorpora la educación para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en el sistema educativo formal, no formal e informal.

Al fundamentar su proyecto, Screnci afirmó: "Entendemos que la educación constituye uno de los medios más poderosos como factor de cambio social para imaginar y construir el futuro, y desarrollar nuevas relaciones sociales. Se pretende generar un programa oficial que tome la separación, la reducción, la recuperación y el reciclaje como alternativas primarias a desarrollar".

La propuesta "tiene por objeto la incorporación de la educación para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en el sistema educativo formal, no formal e informal, mediante modos alternativos de educación y comunicación, para fomentar la separación, la reducción, el reciclaje y la recuperación de los residuos sólidos".

Según lo que establece el proyecto la autoridad de aplicación llevará a cabo una campaña educativa denominada ‘Toda la Basura no es Basura', la que se dividirá en dos etapas anuales. La primera se extenderá desde el 1º de febrero de cada año hasta el receso invernal y consistirá en la realización de actividades de capacitación que determine la autoridad de aplicación en las escuelas de nivel inicial, primario, secundario y terciario de la educación formal y así como también en todos los niveles de la educación no formal. En tanto, la segunda etapa se extenderá desde el mes de agosto hasta el 1º de diciembre de cada año y consistirá en concientizar a la población sobre el tratamiento de los residuos sólidos urbanos por medios masivos de comunicación.

Por último, Screnci añadió: "En los establecimientos educativos de nivel inicial todo se puede aprender jugando. Cada ciudadano puede ser un agente de cambio si conoce cómo y por qué cambiar. Durante mucho tiempo las políticas ambientales se han enfocado en la producción buscando formas para hacerla crecer disminuyendo su daño al medio ambiente promoviendo el empleo de menos recursos naturales, así como el tratamiento de residuos, y la disminución de emisiones contaminantes, por mencionar algunos aspectos; descuidando lo importante que es el factor del consumo en la preservación del medio ambiente. Si enseñamos a los niños que es un consumo sustentable, modificaremos los hábitos de compra de la población. Este es un objetivo indispensable para la protección del medio ambiente, disminuir la contaminación, y la generación de desechos y promover un manejo eficiente de los mismos".

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