Política: El secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Rufino Fernández, expresó a delegados de base y afiliados docentes de distintos puntos de la provincia que “el proceso de titularización se cumple paulatinamente beneficiando a miles de compañeros” como una muestra de que “el diálogo rinde frutos y abre caminos hacia otros objetivos primordiales como el nomenclador”.
“En ese sentido la titularización que se va logrando de acuerdo a lo programado por nuestro gremio en diálogo con la patronal, y ahora las negociaciones encaradas para definir un nuevo nomenclador salarial docente, sean objetivos que estamos dispuestos a garantizar con nuestro máximo esfuerzo, hasta su logro definitivo”, manifestó Rufino.
Sostuvo que “mes a mes se incrementa el conjunto de compañeros que se encontraban en situación precaria y se convierten en trabajadores con cargos estables como titulares, lo que nos llena de satisfacción porque vemos el resultado del trabajo encarado al momento de impulsar la sanción de una norma abarcativa y sin sesgos discriminatorios”.
“Tanto en las escuelas técnicas como en los demás establecimientos educativos la titularización es un proceso que se hace realidad día a día”, sin perjuicio de lo cual “les pido a los delegados de cada escuela que sigan de cerca los casos en que haya inconvenientes para resolverlos de la mejor manera posible y el cortísimo plazo”, remarcó el titular de AMET y legislador provincial.
Rufino Fernández consideró que “la titularización es una demostración de que podemos alcanzar objetivos mediante la perseverancia en la mesa de diálogo con el Ministerio, algo también hemos comenzado a hacer con el nomenclador”.
“En ese caso el compromiso que asumimos de AMET es el de la unificación y depuración de escalafones que fueron desordenándose con el traspaso del sistema nacional a la órbita provincial, dado que los docentes que venían de las escuelas nacionales tenían cargos que aquí no existían”, explicó.
Se dieron casos, como consecuencia de aquella fusión de los años 90, de coexistencia de dos líneas escalafonarias con roles superpuestos y hasta cargos que en las escuelas del sistema nacional estaban estipulados para docentes (como el de tesorero o el de secretario), mientras que en Corrientes no existían o estaban previstos para trabajadores administrativos (no docentes).
“Estas diferencias generaron incluso asimetrías salariales para personas con la misma antigüedad y la misma función, así como, en algunos casos, la desactualización del nomenclador para cargos jerárquicos, al punto que muchos docentes prefirieron declinar ascensos y seguir con sus horas cátedra porque de esa manera percibían mejor salario que un director”, puntualizó el referente sindical.
Rufino consideró que “esos son aspectos a corregir en este proceso de definición del nuevo nomenclador docente, y lo vamos a hacer con las mismas herramientas que utilizó AMET en estos últimos años para obtener una mejora en la calidad de vida y en las condiciones de trabajo de los compañeros: la firme defensa de sus derechos a través de un diálogo constante, firme y con resultados a la vista”.
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