El tiroteo entre narcos en Barracas que apagó la sonrisa de Kevin

Ocurrió en la villa Zabaleta, donde hay 80 bandas que pelean para vender marihuana

Kevin Molina era fanático de Boca Juniors y de las artes marciales. Tenía nueve años, una gran sonrisa y muchos sueños. Pero su vida se apagó de golpe. Lo mató el narcotráfico. El niño fue víctima de la guerra entre bandas que trafican marihuana y que están afincadas en la villa Zabaleta, en el barrio de Barracas. Falleció de un balazo en la cabeza.

Por el hecho hay tres sospechosos detenidos procesados, acusados de homicidios. Se trata de tres ciudadanos paraguayos entre los que se encontraría el presunto líder de una las facciones que se disputaron el territorio a tiros. Además, hay un cuarto sospechoso investigado, que es menor de 16 años.

En las próximas horas, la Cámara del Crimen debería resolver si confirma las prisiones preventivas y los procesamientos. Cuando la causa vuelva al juzgado de instrucción a cargo del magistrado Hernán López, el expediente será remitido a la Justicia de Menores.

Se trata de una zona caliente del narcotráfico. Un calificado investigador de organizaciones narcocriminales explicó a LA NACION que hay 80 bandas que se disputan el territorio de la villa Zabaleta, lugar utilizado como depósito y para fraccionar la carga de marihuana.

"Hubo 105 disparos. Se pelearon por el negocio de la droga. Hubo versiones que los narcos dispararon hasta con ametralladores, pero no se pudo comprobar durante la investigación. Sí, podemos afirmar que utilizaron armas de diferentes calibres y que se parapetaron para disparar detrás de las puertas. Es decir que tiraban a la marchanta", afirmó una calificada fuente judicial.

El mismo informante dijo que el móvil de la disputa entre las bandas fue una casilla que había sido clausurada por el juez federal Sergio Torres en otra causa por narcotráfico. Kevin, junto con sus padres y sus hermanos, vivía frente a esa casilla. Una de las 105 balas traspasó una ventana de la casa de Kevin y lo hirió en la cabeza. Los vecinos de villa Zabaleta están acostumbrados a oír balazos. Pero lo que ocurrió el día que mataron a Kevin fue demasiado.

Además de la causa por el asesinato, en una fiscalía hay otra investigación abierta donde se trata de determinar si los prefectos a cargo de la seguridad en la villa Zabaleta cometieron el delito de incumplimiento de deberes de funcionario público o, como calificó una fuente judicial consultada por LA NACION, "si liberaron la zona y no hicieron nada para prevenir la muerte del niño". En ambas causas interviene el fiscal Adrián Giménez. "Quiero dejar en claro que a mi hijo Kevin no sólo lo mató la bala que entró por la ventana. También lo mataron los prefectos que dejaron la vía libre para que pasara lo que pasó", dijo Roxana, la madre de Kevin en un video subido a Internet por la revista de cultura villera La Garganta Poderosa.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación afirmaron que el día del homicidio personal de la Prefectura Naval, después de una llamada al número de emergencias 911, fue hasta el lugar donde había comenzado el tiroteo, pero no encontraron nada y ningún vecino dijo saber nada. Kevin fue herido de muerte pocos minutos después.

"A las 9.30 la Gendarmería detuvo a dos de los sospechosos. Nuestra política es acorralar a los narcos que usan las villas para hacer sus negocios", dijo a LA NACION una importante fuente del Ministerio de Seguridad. "Quizá, sin darse cuenta, -agregó la misma fuente-la gente que se queja de la presencia de las fuerzas de seguridad en la villa les hacen el juego a los narcos que luchan para que siga el statuo quo que consiguieron. Hoy las disputas entre los narcos no se dan por la lucha por el territorio sino por venganzas.".

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