Se trata del contador Jorge Norberto Cerrotta, quien ocupó varios cargos durante la gestión del ex gobernador Hugo Cóccaro. Está acusado de “apretar” al financista Federico Elaskar para que vendiera “La Rosadita”, la cueva donde se presume que pasaban los millones de Báez para ser lavados en el exterior. Cerrotta hizo de todo en la provincia: fue síndico de Renasa, denunciado por “incompatibilidad de funciones”, denunciante del “tope salarial”, agente de bolsa en una empresa familiar y hasta condenado por manejar en estado de ebriedad.